Una base de datos que documenta 10 años de violencia feminicida en Sonora fue presentada por Lizette Sandoval, candidata a doctora en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora, quien advirtió que a partir de 2019 se registró una reconfiguración de las violencias contra las mujeres vinculada al aumento de escenarios de violencia criminal.

La investigadora explicó que la plataforma reúne casos de homicidios y feminicidios ocurridos entre 2015 y 2025, construidos a partir de información localizada en medios de comunicación, boletines de fiscalías e informes de asociaciones ciudadanas.

Entre los principales hallazgos, Sandoval señaló que durante la última década se ha mantenido un perfil recurrente entre las víctimas más vulnerables: mujeres jóvenes, principalmente de entre 18 y 29 años, estudiantes o con trabajos precarios y habitantes de colonias marginadas o con alta criminalidad. Además, advirtió que las víctimas cada vez son más jóvenes.

“A partir del 2019 aumentan exponencialmente los feminicidios con antecedentes de desaparición, lo que conocemos como levantones por comandos armados, los encuentros en fosas clandestinas y los cuerpos de mujeres, niñas y adolescentes encontrados en vía pública”, explicó.


Sandoval indicó que antes de 2019 predominaban los feminicidios en escenarios de violencia comunitaria y violencia de pareja; sin embargo, posteriormente comenzaron a crecer los casos relacionados con violencia criminal y contextos vinculados al narcomenudeo.

La investigadora consideró que estos cambios podrían relacionarse con el fortalecimiento del tráfico de fentanilo y los movimientos entre grupos criminales registrados en Sonora durante esos años.

Otro de los patrones detectados fue el incremento de mujeres no identificadas localizadas en fosas clandestinas o en espacios públicos, casos que, señaló, muchas veces no son contabilizados oficialmente como feminicidios pese a presentar violencia sexual o violencia extrema.

La base de datos, explicó, nació ante la falta de información cualitativa sobre los feminicidios en Sonora.

“Si tú te metes a las estadísticas, todo lo que hay es números (…) pero no nos hablan de contextos”, expresó.


Además de documentar patrones territoriales y temporales, el proyecto busca reconocer la memoria de las víctimas y las luchas de sus familias, quienes en muchos casos deben recurrir a protestas, presión mediática y movilizaciones para exigir justicia.

La investigadora agregó que la herramienta también pretende servir como apoyo para estudiantes, investigadores, instituciones públicas y medios de comunicación, con el objetivo de comprender mejor las dinámicas de violencia feminicida y evitar la revictimización de las víctimas.

La base de datos puede consultarse en https://repositorio.colson.edu.mx/home