Rafael Trujano
La tarde noche de este 29 de agosto de 2026, se realizó en Hermosillo, Sonora, la marcha “El desierto y el mar contra los proyectos de gas” convocada por diversos colectivos independientes que defienden diferentes causas sociales, laborales, de derechos humanos, de derechos de los animales, de defensa del territorio y de preservación del medio ambiente para denunciar los megaproyectos ecocidas de gas como simple colonialismo energético y que son impulsados por las actuales administraciones de gobierno, tanto estatal, como federal.
Frente a Palacio de gobierno estatal, la compañera Carolina Luna del Colectivo por la 40 horas, dio lectura al Pronunciamiento que el Colectivo de Colectivos “Entre cerros y mareas” emitió y que reproduzco aquí mismo, acompañado de los gráficos que dan cuenta de la movilización…
PRONUNCIAMIENTO
Hermosillo, Sonora a 29 de agosto de 2026
A las comunidades costeras del Golfo de California, a los habitantes de Hermosillo, a los medios de comunicación, a las niñas y niños que heredan la tierra y el mar, a los funcionarios públicos y a las defensoras y defensores del territorio.
Nos convoca la impostergable responsabilidad de cuidar y proteger nuestra casa común, y de corregir las malas decisiones que distintos funcionarios públicos han tomado respecto a la vida del Golfo de California. Sonora es uno de los estados del país que se enfrenta a la amenaza de megaproyectos de gas en el desierto, en su sierra y en el mar.
Estos proyectos son una sentencia de muerte para el Golfo de California. Hablamos principalmente de dos megaproyectos: el proyecto Saguaro junto al gasoducto Sierra Madre, que pretenden ser instalado en Puerto Libertad, y el proyecto Amigo GNL junto al gasoducto Naco-Guaymas, en la Bahía Santa Catalina, Guaymas. Ambos proyectos forman parte del Plan Sonora de energía sostenible, pero ¿qué hay de sostenible en sacrificar ecosistemas y comunidades enteras, mientras las ganancias se privatizan y los costos ambientales y sociales los asumimos nosotros y nosotras?
El Golfo de California concentra una gran diversidad marina y es el hábitat de especies endémicas. Es el refugio de especies en peligro de extinción como la vaquita marina, quien comparte estas aguas con ballenas azules, jorobadas, tortugas marinas y tiburones ballena entre otros. Todos ellos, sin excepción, serían condenados a una zona de sacrificio.
El tráfico de megabuques implica un riesgo letal para las ballenas. Las colisiones con embarcaciones se han convertido en la principal causa de muerte de ballenas a nivel global. A esto se suma la contaminación acústica submarina, que desorienta a los cetáceos e impide que se comuniquen. Además del riesgo de fugas de metano y emisiones de CO2 que anulan cualquier ventaja climática en México y el mundo. Es un ecocidio en estado puro.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum ha reconocido que el gas para Saguaro y Amigo GNL proviene de Texas y que el proyecto convertiría a México en un punto de exportación hacia Asia, defendiéndolo solo por ventajas logísticas. Pero la soberanía energética no se construye importando gas de Estados Unidos para exportarlo; eso es ser el patio trasero de la transición energética ajena.
En febrero del presente año, se anunció un acuerdo para la construcción del gasoducto Naco-Guaymas, mismo que, dentro de sus 500 km de longitud, pasaría por el municipio de Hermosillo.

































Como personas que habitamos esta ciudad, sabemos lo que representa el cambio climático y la isla de calor en nuestro día a día. La construcción de este gasoducto implicaría la deforestación de cientos de kilómetros de vegetación, la fragmentación de hábitats terrestres y la emisión de gases de efecto invernadero qué podrían empeorar las condiciones climáticas de la región.
Por otro lado, el impacto en las comunidades costeras pudiera resultar devastador, pues la contaminación, el ruido, el incremento del tráfico marítimo y la alteración del hábitat marino, reducirían drásticamente las poblaciones de peces y camarones, afectando directamente a las familias de pescadores que dependen del Golfo para su sustento.
Asimismo, el turismo en la zona podría verse afectado, pues el avistamiento de ballenas es una actividad económica recurrente en Baja California y Sonora, de la cual, también dependen las comunidades locales.
Estos proyectos no reflejan una política energética soberana, es simple colonialismo energético, pues siguen alimentando la narrativa de dependencia a los combustibles fósiles.
Es facilitar la logística del capital extranjero para que se extraiga gas de Texas, se licúe en nuestras costas y se venda a Asia, mientras México asume todos los riesgos ambientales y sociales. En dicho proceso no existe soberanía, solo es entrega. Es darle la espalda a la historia y repetir los peores vicios del extractivismo como el despojo de territorios y recursos, degradación ambiental, ruptura del tejido social y la criminalización de la defensa del territorio.
Gracias a organizaciones como Nuestro futuro A.C., se han conseguido suspensiones judiciales como la prohibición de buques metaneros para el Proyecto Saguaro y el reconocimiento de violaciones al derecho de acceso a la información y participación ciudadana del proyecto Amigo GNL. Sin embargo, estas acciones, aunque fundamentales, no son suficientes. La suspensión no significa la cancelación definitiva de los proyectos. Es por ello que apelamos a la organización comunitaria, a la activación social.
La postura del gobernador Alfonso Durazo, es seguir impulsando estos proyectos como si nada ocurriera. Y ha mentido reiteradamente, primero al decir que en Sonora no hay ballenas, y después, al insistir en que AMIGO GNL sigue firme y con todos los permisos necesarios.
Resulta contradictorio como mientras que el gobierno federal presenta una ley que dice priorizar la justicia socioambiental y la protección de ecosistemas, al mismo tiempo impulsa proyectos que van en contra de estos principios, de la mano del gobierno del estado.
Ante esta situación, organizaciones, colectivos y ciudadanos independientes exigimos:
1. La cancelación definitiva e inmediata de los megaproyectos ecocidas Saguaro, Gasoducto Sierra Madre, Amigo GNL y Gasoducto Naco Guaymas.
2. Que el gobierno mexicano cumpla con su obligación de proteger al Golfo de California, patrimonio natural de la humanidad y no lo subaste a intereses extranjeros.
3. El respeto irrestricto a la vida, los ecosistemas y los derechos de las comunidades locales.
4. Que la nueva Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente no sea utilizada como una herramienta para facilitar la aprobación de los proyectos extractivistas.
5. Exigimos que el marco legal cierre todas las puertas a proyectos ecocidas como Saguaro y Amigo GNL.
¡Ni buques ni gas! ¡Dejen a Sonora en paz!
¡No al proyecto Saguaro!
¡No al proyecto amigo GNL!
¡No al gasoducto sierra madre!
¡No al gasoducto Naco-Guaymas!
¡Viva la vida del Golfo de California!
¡Vivan los ecosistemas terrestres!
¡El Golfo aguanta, Hermosillo se levanta!
Atentamente
Entre Cerros y Mareas
Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/trujanorafael




