Aunque son los principales promotores para poseer armas en Estados Unidos, la Asociación Nacional del Rifle (cuyo fin es la defensa del derecho a portar armas para uso “recreativo” o defensa personal) se resta responsabilidad en los hechos ocurridos en días pasados en donde un joven entró a la escuela primaria Robb, de Uvalde, Texas, y masacró a 19 niños estudiantes y dos adultos; al decir que lo ocurrido es culpa de un “criminal solitario y trastornado”.

La NRA, por sus siglas en inglés, tuvo su reunión anual en Houston, Texas, ahí comentaron: “Nos comprometeremos a redoblar nuestro compromiso para hacer que nuestras escuelas sean seguras”; pero en ningún momento se mencionó al adolescente de 18 años que pudo comprar un rifle como ir al supermercado y adquirir cualquier cosa, para luego asesinar a los niños y dos adultos en una escuela.

A decir del diario Excélsior, “este poderoso lobby político de Estados Unidos” ha inyectado millones de dólares a campañas electorales del partido republicano; incluso, en mayo de 2021 buscó trasladar su sede legal y corporativa de Nueva York a Dallas, Texas, y luego declararse en quiebra.
La NRA defiende desde hace 150 años una lectura literal de la segunda enmienda de la Constitución de Estados Unidos sobre el “derecho” del pueblo a tener y portar armas de fuego.





