La Agencia de Transformación Digital presentó Coatlicue, la futura supercomputadora pública mexicana que, con una inversión de seis mil millones de pesos, se convertirá en la más potente de América Latina.
De acuerdo con su titular, José Antonio Peña Merino, el proyecto tendrá un periodo de construcción de 24 meses y alcanzará una capacidad de 314 mil billones de operaciones por segundo.
El sistema estará integrado por 14 mil 480 GPU, 7 mil 500 chasis y 200 gabinetes agrupados, los cuales requerirán altos niveles de agua para enfriamiento, energía eléctrica y conectividad para operar servicios remotos.
Actualmente, el equipo de mayor capacidad en la región es Pegaso, ubicado en Brasil, que alcanza 42 mil millones de operaciones por segundo; Coatlicue tendrá siete veces su potencia, subrayó la presidenta Claudia Sheinbaum.
El proyecto permitirá resolver problemas públicos complejos, impulsar investigación científica estratégica, apoyar emprendimientos tecnológicos y ofrecer servicios de cálculo masivo al sector privado.
Su desarrollo involucra la colaboración del IPN, Infotec, el IPICyT y especialistas formados en el Centro de Supercómputo de Barcelona. La ubicación del complejo será definida en enero de 2026.

