Dos tipos de respiradores mecánicos fueron presentados esta mañana por la directora de Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, en la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador. Los aparatos fueron diseñados y aprobados con tecnología mexicana y están en proceso de fabricación mil unidades, la mitad de cada tipo, para cubrir las posibles necesidades médicas en general, y en particular durante la pandemia del covid-19.

El ventilador denominado “Ehecátl 4T”, “Dios del Viento”, es la primera patente estatal, fue desarrollado “por un equipo médico de altos estándares de seguridad biomédica y calidad de ingeniería, 100% mexicano”, en el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (CIDESI) del Conacyt. Posee un microcontrolador capaz de calcular y aplicar la presión necesaria durante los ciclos de ventilación, a través de una bolsa que trabaja muy parecido a un pulmón.

El otro es el llamado “Gätsi”, “suspiro” en lengua otomí, fue diseñado por la empresa Dydetec, con transferencia tecnológica y escalamiento y apoyo del CIDESI y del Conacyt. La ventilación mecánica está basada en un sistema de control que es accionado neumáticamente, y tiene las funciones necesarias para impulsar la ventilación mecánica en pacientes adultos y pediátricos.

“Para este logro hubo coordinación de sectores del gobierno mexicano, también empresas y el sector académico, articulamos todas las capacidades del Conacyt y también sus centros públicos de investigación, el Cidesi, el Cimat, Comivsa, el Cio, participaron de manera muy activa, también varias instancias del Gobierno Federal como la Fuerza Aérea para el traslado de insumos. Hubo empresas que colaboraron sin fines de lucro, como Safran, Dydetec y Prettel, y la Universidad de Guadalajara”, expuso Álvarez-Buylla.

“Ya se están fabricanco mil piezas, 500 de uno y 500 del otro, el costo de fabricación es de 260 mil pesos, con un ahorro de más del 60% con respecto a fabricantes extranjeros incluso nacionales.”

Se logró en 5  meses lo que normalmente tarde de 3 a 5 años en desarrollarse

“Ambos modelos fueron probados y cumplen las especificaciones internacionales”, reitera la directora, “ambos comparten un alto grado de seguridad biomédica, sensores de control, ventilación controlada por presión y volumen, además de fácil limpieza. La creación de estos equipos médicos demuestra la capacidad científica y tecnológica del sistema estatal, son prueba contundente de la independencia científica y teconológica”.