Por: Refugio Velázquez Gómez

Un 20 de mayo de 1935 nació en Montevideo, Uruguay, José Mujica, una de las figuras políticas más conocidas y singulares de América Latina, recordado mundialmente por su estilo austero, su discurso crítico sobre el consumismo y una trayectoria marcada tanto por la lucha armada como por la política democrática.

José Alberto Mujica Cordano, conocido popularmente como “Pepe” Mujica, creció en una familia humilde. Durante su juventud se involucró en la actividad política influenciado por su entorno familiar y por dirigentes nacionalistas de la época. Con el paso de los años se alejó de los espacios tradicionales y terminó integrándose al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, organización guerrillera que enfrentó al Estado uruguayo durante décadas de fuerte conflictividad política y social.

Su vida estuvo marcada por la persecución, la cárcel y la violencia. Fue detenido en varias ocasiones, resultó herido en enfrentamientos armados y pasó cerca de 15 años preso, gran parte de ellos durante la dictadura uruguaya. Recuperó su libertad en 1985 tras la aprobación de la ley de amnistía que benefició a presos políticos y exguerrilleros.

Lejos de abandonar la vida pública, Mujica optó por incorporarse plenamente a la política institucional. Participó en la construcción del Movimiento de Participación Popular dentro del Frente Amplio y comenzó una carrera electoral que lo llevó a ser diputado en 1994 y senador años después. Su estilo directo, alejado del lenguaje tradicional de la política, comenzó a conectar con amplios sectores de la población.

En 2005 fue nombrado ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca durante el gobierno de Tabaré Vázquez y, cuatro años más tarde, ganó la presidencia de Uruguay.

Durante su mandato, entre 2010 y 2015, Mujica se convirtió en una figura de atención internacional por mantener una vida sencilla pese a ocupar uno de los cargos más importantes de su país. Continuó viviendo en su chacra, conducía su viejo Volkswagen Sedán y donaba gran parte de su salario presidencial a programas sociales.

Su discurso sobre la sobriedad, el consumo y la felicidad trascendió fronteras y lo convirtió en un personaje ampliamente entrevistado y citado en medios internacionales. Para muchos, representó una forma distinta de ejercer el poder político, más cercana a la austeridad que al privilegio.

Tras concluir su gobierno, regresó a la vida cotidiana en el campo, manteniéndose activo en la reflexión política y social hasta su fallecimiento, ocurrido el 13 de mayo de 2025.

(Texto adaptado y reescrito con base en efemérides biográficas públicas.)