Trabajadores, sindicatos y organizaciones de derechohabientes del ISSSTE anunciaron acciones legales y solicitarán el cierre preventivo del Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” de Hermosillo, acompañado de un plan que garantice la continuidad de la atención médica, ante 42 observaciones documentadas por Protección Civil sobre las condiciones del inmueble.

Andrés Ortega, abogado representante de los trabajadores, informó que se presentará una denuncia por responsabilidades administrativas graves y, de manera paralela, una querella ante el Ministerio Público de la Federación por posibles responsabilidades de servidores públicos.

“El enfoque de esta denuncia administrativa es precisamente por la omisión de atender lo que identificaron en el dictamen de Protección Civil, lo cual es bastante grave”, explicó Ortega, quien señaló que entre las deficiencias se encuentran la falta de un programa interno de Protección Civil actualizado, seguro de responsabilidad civil y sistema contra incendios.

De acuerdo con información difundida durante una conferencia realizada este martes, la denuncia administrativa contempla solicitar medidas cautelares para la evacuación y clausura del hospital, mientras que la querella ante la Fiscalía General de la República (FGR) se plantearía por posibles delitos de ejercicio ilícito del servicio público y abuso de autoridad.

Advierten riesgos para pacientes y trabajadores

Representantes de trabajadores y derechohabientes señalaron que, pese a las reparaciones realizadas recientemente, persisten problemas de infraestructura y operación que consideran un riesgo para quienes reciben atención y laboran en el hospital.

Entre las deficiencias señaladas se encuentran fallas en plantas de emergencia y sistemas de aire acondicionado, problemas de drenaje, presencia de fauna nociva y ausencia de un sistema adecuado contra incendios. También denunciaron que las obras que actualmente se realizan en algunas áreas generan polvo y escombros cerca de espacios donde permanecen pacientes.

María Eugenia Rodarte Ramos, presidenta de la Alianza Estatal de Jubilados y Derechohabientes del ISSSTE, advirtió que las condiciones afectan particularmente a una población vulnerable.

“El problema está creciendo realmente, y lo delicado de esto es que son vidas, son derechohabientes, son recién nacidos, son mujeres que van a tener su bebé”, señaló.

Rodarte indicó además que una proporción importante de quienes acuden a urgencias son adultos mayores con enfermedades crónico-degenerativas y sostuvo que los trabajos iniciados recientemente en esa área pueden agravar las condiciones en las que reciben atención.

Denuncian falta de pago a personal suplente

A los problemas de infraestructura se suma una situación laboral. Los representantes denunciaron que médicos y personal de enfermería suplente acumulan hasta tres quincenas sin recibir su salario, situación que ha provocado que algunos abandonen el hospital para buscar empleo en instituciones privadas.

También señalaron falta de certeza jurídica para trabajadores enviados a otras instituciones a participar en cirugías, al asegurar que los traslados se realizan sin los documentos de comisión correspondientes.

Las organizaciones han solicitado el cierre temporal del Hospital Ocaranza y un plan alternativo para garantizar la atención de los derechohabientes, mientras se resuelven las deficiencias estructurales. Asimismo, mantienen la exigencia de avanzar en la construcción de un nuevo hospital del ISSSTE en Hermosillo.