Las bancadas de Morena y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la Cámara de Diputados presentaron una iniciativa para crear la Ley General de Economía Circular, cuyo objetivo central es impulsar el reúso de residuos y establecer que las empresas asuman los costos de remediación ambiental derivados de la contaminación generada por sus productos.

La propuesta, turnada a comisiones, plantea incorporar la figura de responsabilidad extendida del productor (REP), mediante la cual las personas productoras o importadoras serían responsables ambientalmente de sus bienes durante todo su ciclo de vida.

De acuerdo con el documento, esta medida busca fortalecer el principio de que quien contamina debe cubrir los costos de reparación, además de incentivar el diseño de productos duraderos, reparables, reciclables y con menor impacto ambiental.

La iniciativa, presentada por el coordinador de Morena, Ricardo Monreal Ávila, y legisladores de su bancada junto con integrantes del PVEM, también propone una nueva definición de “residuo” para ampliar las posibilidades de reciclaje y reúso. El término abarcaría materiales o productos desechados en estado sólido, semisólido, o líquidos y gases contenidos en recipientes, siempre que puedan valorizarse o requieran tratamiento o disposición final.

Asimismo, se plantea establecer el concepto de “aprovechamiento”, con el fin de maximizar la vida útil de los productos, promover la valorización de residuos y reducir la huella ambiental. La iniciativa incorpora un apartado para que la población participe en la separación de residuos, el consumo responsable y en sistemas de acopio y devolución.

El proyecto contempla reformas a las leyes generales del Equilibrio Ecológico y de Prevención y Gestión Integral de los Residuos, además de prever estímulos fiscales para facilitar la transición del sector productivo hacia la economía circular, al señalar que este cambio implica costos de cumplimiento y requiere apoyo estatal.

También se establece un capítulo de acuerdos generales para aplicar la REP, con obligaciones por sector industrial, comercial o de servicios, o por tipo de producto, para inscribir la gestión circular en un registro especializado y cumplir los términos correspondientes.

El aprovechamiento de residuos se realizaría mediante tres mecanismos obligatorios:
– Para productos y materiales: reúso, reducción, rediseño y reacondicionamiento.
– Para residuos: recuperación, tratamiento, reciclaje y valorización.
– Para ambas etapas: diseño circular, clasificación, reparación, remanufactura, reutilización, aprovechamiento y reciclaje cuando corresponda.

La iniciativa incluye además la definición de “materias primas secundarias”, entendidas como sustancias u objetos que, tras su producción, uso o consumo, conservan propiedades que permiten su procesamiento.

Se detalla que su aprovechamiento es un componente esencial de la economía circular, ya que permite reincorporar materiales al ciclo productivo y reducir la extracción de recursos vírgenes y la presión sobre los ecosistemas.