Estados Unidos exige abrir las redes sociales a solicitantes de visas para periodistas y profesionistas

Washington.— El Gobierno de Estados Unidos amplió desde el 1 de octubre la revisión de la actividad digital de quienes soliciten visas para representantes de medios extranjeros, profesionistas mexicanos y canadienses amparados por el T-MEC, así como sus familiares dependientes.

El Departamento de Estado instruyó a las personas solicitantes de visas I, TN y TD a configurar todos sus perfiles de redes sociales como “públicos” o “abiertos”, con el propósito de que puedan ser examinados durante el procedimiento consular.

La visa I corresponde a periodistas y otros representantes de medios extranjeros que viajan temporalmente a Estados Unidos para realizar actividades informativas. La clasificación también puede incluir investigadores, productores, presentadores, camarógrafos, editores y personal que proporcione apoyo esencial a un medio cuya sede principal se encuentre fuera de ese país.

La medida también alcanza a la visa TN, utilizada por ciudadanos mexicanos y canadienses que ejercen determinadas profesiones incluidas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. No abarca a cualquier profesionista: la persona debe cumplir con una de las ocupaciones y requisitos establecidos por el acuerdo comercial.

La categoría TD se concede a cónyuges e hijos dependientes de quienes cuentan con una visa TN. Por lo tanto, estos familiares también deberán mantener abiertos sus perfiles durante el procedimiento de solicitud.

El aviso del Departamento de Estado está dirigido a quienes soliciten esas visas y no establece que todas las personas mexicanas que viajen a Estados Unidos deban hacer públicas sus redes. Tampoco ordena entregar contraseñas: la instrucción publicada consiste en modificar los controles de privacidad para que los perfiles puedan ser consultados.

Desde 2019, los formularios estadounidenses de visas solicitan a la mayoría de los aspirantes proporcionar sus identificadores o nombres de usuario en distintas plataformas. La disposición que entró en vigor este mes va más allá al requerir que el contenido de las cuentas afectadas quede visible para la revisión consular.

El Departamento de Estado sostiene que utiliza todas las fuentes de información disponibles para confirmar la identidad de los solicitantes y determinar si representan algún riesgo para la seguridad nacional, la seguridad pública o los intereses estadounidenses. También señala que revisará si la persona pretende cumplir las condiciones correspondientes a la visa solicitada.

La dependencia no explicó públicamente qué periodo de las publicaciones será examinado, qué criterios se aplicarán al interpretar opiniones políticas o trabajos periodísticos ni durante cuánto tiempo deberán permanecer abiertas las cuentas.

La revisión de presencia digital ya se aplicaba a solicitantes de visas para estudiantes, participantes en intercambios, trabajadores temporales, religiosos, prometidos de ciudadanos estadounidenses y otras categorías migratorias. La incorporación de periodistas y profesionistas del T-MEC forma parte de una ampliación gradual de ese sistema.

Organizaciones estadounidenses de derechos civiles han advertido desde años anteriores que la vigilancia de redes sociales puede desalentar la libertad de expresión y asociación, debido al temor de que una opinión, una relación personal o una publicación sea interpretada fuera de contexto.

En el caso de los periodistas, la medida adquiere una dimensión adicional: publicaciones realizadas como parte de una cobertura, opiniones editoriales o investigaciones sobre el Gobierno estadounidense podrían quedar sujetas a la evaluación de la misma autoridad que decide si concede la entrada al país.

Hasta ahora, el Departamento de Estado no ha informado que una crítica a Estados Unidos constituya automáticamente una causa de rechazo. Sin embargo, la amplitud de los criterios anunciados y la discrecionalidad del procedimiento mantienen abiertas preguntas sobre privacidad, libertad de prensa y posibles decisiones basadas en el contenido de las publicaciones.