Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza, logró restaurar la memoria en ratones ancianos y en modelos murinos de la enfermedad de Alzheimer mediante la activación breve de tres genes en neuronas específicas donde se almacenan los recuerdos.
El estudio, publicado en la revista Neuron, señala que el deterioro de la memoria asociado con el envejecimiento y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer podría no ser irreversible, como se pensaba anteriormente, debido a la capacidad del cerebro para modificar la fuerza de sus conexiones neuronales, conocida como plasticidad sináptica.
Los científicos se enfocaron en grupos de neuronas llamados “engramas”, que son las células que almacenan los recuerdos. En cerebros envejecidos o con Alzheimer, estos engramas pueden fallar, lo que afecta la capacidad de recordar.
El equipo, dirigido por el investigador Johannes Gräff, utilizó una técnica de “reprogramación parcial” activando brevemente tres genes conocidos como Oct4, Sox2 y Klf4 (OSK), asociados con procesos de rejuvenecimiento celular. Esta activación se realizó únicamente en las neuronas relacionadas con la memoria y no en todo el cerebro.
Los resultados mostraron que los ratones ancianos recuperaron su memoria hasta niveles similares a los de ratones jóvenes. Además, en modelos de Alzheimer, la técnica mejoró el aprendizaje y restauró la memoria espacial a largo plazo.
Los investigadores señalaron que este estudio representa una prueba de concepto para restaurar la función de neuronas relacionadas con la memoria incluso después de que haya comenzado el deterioro cognitivo, aunque aún faltan estudios para determinar si este método podría aplicarse en humanos.

