El Ejército mexicano ha neutralizado cuatro drones en territorio nacional durante la Operación Águila Alta, un despliegue coordinado con Estados Unidos en la frontera entre Tijuana y San Diego, informó el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo.

El general afirmó este viernes que las aeronaves no transportaban armas ni explosivos y eran utilizadas para vigilar rutas relacionadas con el tráfico ilícito de personas. Esta última información corresponde a la versión de las autoridades y no a una determinación judicial.

De acuerdo con Trevilla, las cuatro intercepciones fueron realizadas por fuerzas mexicanas dentro del territorio nacional. Aunque la operación es coordinada por ambos países, cada fuerza actúa de su respectivo lado de la frontera.

El caso más reciente comenzó cuando autoridades estadounidenses detectaron un dron en su territorio. La aeronave regresó hacia Tijuana y fue neutralizada por militares mexicanos.

Sedena informó que el supuesto operador fue detenido en territorio mexicano y que le aseguraron el control del dron, un arma corta y cartuchos. No se han dado a conocer su identidad, su situación jurídica ni los elementos con los cuales se le relaciona con alguna organización delictiva.

La Operación Águila Alta inició el 7 de septiembre y su segunda fase concluirá el día 21. El despliegue se concentra en una franja de aproximadamente cinco kilómetros en la zona de Mesa de Otay.

Las acciones incluyen patrullajes terrestres y equipos móviles y semifijos con capacidad para detectar o inhibir aeronaves no tripuladas. Alrededor de 800 efectivos participan en el despliegue binacional, según la información divulgada sobre el operativo.

El uso de drones comerciales por organizaciones criminales no se limita al transporte de mercancías o posibles ataques. También permite observar movimientos de autoridades, detectar puntos sin vigilancia y seguir rutas utilizadas para el tráfico de personas o drogas.

La operación ocurre en medio de una creciente cooperación militar y tecnológica entre México y Estados Unidos. Ambos gobiernos sostienen que cada país conserva el control de las acciones realizadas dentro de su territorio.

Hasta ahora, Sedena no ha detallado a quién pertenecían los otros tres drones, dónde fueron interceptados, qué información contenían ni si existen investigaciones penales relacionadas. Tampoco ha explicado con precisión qué tecnología se utiliza para neutralizarlos.