El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue incluido en una investigación de autoridades de Estados Unidos por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y armas, en un caso que también involucra a otros nueve funcionarios y exfuncionarios de la entidad.

El señalamiento fue dado a conocer por el Departamento de Justicia estadounidense, que acusa a los implicados de presuntamente haber colaborado con el Cártel de Sinaloa en la distribución de drogas. Ante esto, la Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que recibió solicitudes de detención con fines de extradición, las cuales fueron turnadas a la Fiscalía General de la República para su análisis conforme a la ley mexicana.

La cancillería también señaló que la información difundida carece de elementos probatorios públicos y anunció un extrañamiento a la Embajada de Estados Unidos por la forma en que se hizo pública.

Por su parte, Rocha Moya rechazó las acusaciones y las calificó como infundadas, además de considerar que forman parte de un ataque político contra su administración y el movimiento de la llamada Cuarta Transformación.

El caso se desarrolla en un contexto de creciente violencia y cuestionamientos en materia de seguridad en Sinaloa, lo que ha puesto bajo escrutinio el desempeño de las autoridades estatales. Aunque la investigación se encuentra en curso y sin resolución judicial, el señalamiento internacional eleva la presión política sobre el gobierno estatal y abre un nuevo frente de tensión entre México y Estados Unidos.