Luego de que se cumplieran las amenazas al padre Marcelo Pérez Pérez, activista por los derechos humanos, el sacerdote fue sorprendido el día de ayer por sicarios que acabaron con su vida al dispararle a quemarropa.

Al respecto se pronunció a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien lamentó el asesinato y del padre e informó que el gobierno mantiene contacto con las autoridades de la Iglesia Católica, y que el homicidio se está investigando.

Según han informado medios locales el sacerdote no contaba con equipo de seguridad, auto blindado o pesar de las amenazas de muerte de las que era objeto.


“Desde ayer, en el momento que ocurrió (el asesinato), de inmediato me informó la Secretaría de Gobernación y el secretario de Seguridad Ciudadana, le pedía Rosa Isela que estuviera en contacto con el gobernador, con las autoridades eclesiales. Por supuesto lamentamos este hecho y no podemos especular, necesitamos que se hagan las investigaciones”, dijo Sheinbaum.

La mandataria mexicana aseguró que se hará lo necesario incluso están evaluando si el caso permanece a cargo de la fiscalía del Estado de Chiapas o si será atraído por la Fiscalía General de la República.
“Estamos trabajando en dos áreas en Chiapas como en todo el país… estamos trabajando tanto con el actual gobernador, como con el gobernador entrante, Eduardo Ramírez y Rutilio Escandón, trabajando con ellos en dos áreas: uno, una intervención social de apoyo, de atención a las causas y por otro lado, pues de investigación la inteligencia para poder hacer las detenciones”, explicó Sheinbaum.

El sacerdote de origen tzotzil fue asesinado a balazos cuando se encontraba en el interior de su auto después de salir de misa a las 7 de la mañana del domingo pasado.