Luis Enrique Ortiz
Haiga sido como haiga sido, la detención de las maestras de educación inicial, Valeria López y Lizet Villalobos, a manos de la Policía Estatal, es un acto de represión a un movimiento con antecedentes de represión, perdonado el pleonasmo, de parte del mismo bando.
Convertido en un movimiento proscrito desde el oficialismo, el de COVAFAM es una burda vitrina que exhibe -y se empeña en seguirlo haciendo- una paradoja descomunal y es el hecho que el poder Legislativo local, incurre en desacato, es decir en una ilegalidad.
Los que hacen las leyes deben cumplir todo el marco legal que los rige, no solo las que confeccionen por encargo casi siempre, es decir que si el poder judicial les dice que tienen que pagarle a alguien, deben de hacerlo, en tiempo y forma y sin rechinar los dientes, así con humanismo y vocación republicana transformadora.
Antes de seguir, para contrarrestar el hecho de tener que dar su brazo a torcer La Cuarta Transformación en pleno ha echado mano de todo el aparato para aplastar un movimiento, principalmente del viejo pero efectivo artilugio de la desacreditación del movimiento, incluso ha sumado voces “criticas” al gobierno y presuntos periodistas que lo mismo defienden al PRI y al PAN, que al partido que según ellos mismos nos quieren convertir en Cuba o Venezuela.
Las explicaciones de que si fue el Toño (no lo dudo) y su policía municipal, la calor, las luvias o la Ley 5 de junio, salen sobrando. Si legalmente las maestras tienen derecho al cumplimiento de una sentencia (difinitiva, diría Héctor Espino), el Congreso del Estado debe “ACATAR”, de manera monda y lironda, pues es verdad jurídica la que les impera.
Que si las profes le operaban a la ex dirigente del prianista Elba Esther Gordillo, pues no olviden que la maestra fue parte de la alianza que llevó al presidente, Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República, nada más. ¿Dónde quedó aquello de “no hagan leña del árbol caído”? Chale.
Qué no se les puede pagar porque nunca hay dinero, pues tal vez una poca de mayor austeridad, tal vez lo arregle. Al fin a las maestras se les deben lo que cuesta la Suburban de uno solo de los senadores por Sonora, de cualquiera de los cuatro. Los diputados locales no hacen malos quesos y los federales, pues dos tres.
La 4T local ha gastado más tiempo en denostar a las manifestantes que en prevenir contra a riquetsia o el dengue, se han usado más los medios para pegarles que para promover el desarrollo de la entidad y más esfuerzo en mantenerlas a raya que en resolver tantos problemas que dejó el rezago y la larga noche del neoliberalismo.
Parece saña, la forma en que tratan -antes que nada- a un movimiento social legítimo, a menos que tengan forma de demostrar lo contrario. Ni siquiera se ponen de acuerdo si es Elba Esther o ñl ex gobernador Manlio Fabiio Beltrones quienes según desde Palacio de Gobierno, son la mano que mese la cuña ¿En serio? ¿Dos archienemigos dirigiendo en tiempo real y por whatsApp el mismo entuerto? Na.
¿Cómo qué los chamaquearon? ¿El Toño prácticamente mandó arrestar a las maestras por cerrar por 8 horas un transitado crucero de la ciudad? Órale, ojalá y no sea eso una premonición.
Ojalá no regrese a Sonora la tentación autoritaria que a principios del sexenio reprimió a los mineros de Caborca y Cananea, ojalá se gobierne para todos, porque si hay cabida en la 4T para las ambiciones del ex alcalde priista, Manuel Ignacio Acosta, #chingatesta, porque para las maestras no puede haber justicia?
¿Por cierto, si los mismos policías
municipales mantuvieron cerradas las calles, por qué la PES no los detuvo si estaban en flagrancia?
Publicados originalmente en: https://www.facebook.com/luisenrique.ortiz1

