Este martes 26 de agosto, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), junto con la Primera y Segunda Sala, rendirán su informe final de labores correspondientes a la gestión 2023-2025, encabezada por la ministra presidenta Norma Piña Hernández.
Será la última ocasión que ambas salas presenten un balance, pues desaparecerán como parte de la nueva reconfiguración del Poder Judicial.
Los informes marcan no solo el cierre de un ciclo administrativo, sino también el fin de lo que diversos analistas han llamado la “Corte neoliberal”, vigente durante tres décadas.
Entre los puntos relevantes, se dará cuenta de los recursos de cinco fideicomisos y del fondo que la SCJN reintegró a la Tesorería de la Federación por 7 mil 508 millones de pesos, cifra equivalente al 30 por ciento más del presupuesto que ejerce el Máximo Tribunal en 2025, el cual asciende a 5 mil 208 millones de pesos.
En paralelo, el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) –uno de los tres pilares del Poder Judicial junto a la Corte y el Tribunal Electoral– mantiene una demanda contra Nacional Financiera para recuperar 10 mil 300 millones de pesos que debió entregar a la Tesorería por tres fideicomisos administrados. La Corte que concluye admitió la querella, pero serán los nuevos ministros quienes determinen su resolución.
Asimismo, el CJF será sustituido por el Órgano de Administración Judicial, lo que marca un rediseño estructural del sistema judicial mexicano.
Con ello termina un periodo de 30 años en el que los 11 ministros de la Corte eran designados a propuesta del Ejecutivo Federal y ratificados por el Senado, en un proceso en el que la ciudadanía no tenía participación directa.
Hoy, en la sede de la SCJN, se cerrará oficialmente este capítulo y se dará inicio a una nueva etapa en la historia del Poder Judicial de México.






