Y lo platicamos el martes, pero es tiempo de frenar un momento.

¿Realmente le impacta a México?

Odiamos decirlo, pero la respuesta es “depende”:

Enrique Quintana, director editorial de El Financiero, dice que si dura menos de un mes, el impacto es manejable.

En migración y visas, los trámites siguen, pero más lentos.

Aduanas no cierran, solo trabajan con menos personal (lo que significa cruces más lentos).

Mismo caso para vuelos y carga aérea: menos apoyo y filas más largas.

Si dura más de un mes, podríamos ver rezagos migratorios, aeropuertos menos confiables y auditorías turbo lentas para empresas mexicanas.

¿Y los mercados?

Acá la cosa es distinta. El Wall Street Journal hizo la radiografía y resulta que en 22 cierres desde 1976, el S&P ha tenido rendimientos mixtos. En el cierre más largo (2018-2019), el S&P subió como 10% durante el cierre. Hazme la buena.

Checa su gráfico del S&P y cómo le ha ido en cada cierre:

Tremendo subidón el de las acciones durante el último cierre de gobierno.

¿Cuánto durará el cierre?

Nadie sabe. En Kalshi hay 63% de probabilidad de que dure más de 10 días; 40% dice que más de 15 días.

¿Lo viste? Ya nos subimos a la moda de tomar en cuenta plataformas de predicción como termómetro. Como si fuera final de la Champions.

¿Por qué importa?

Si exportas o trabajas en cadena de suministros, cada día extra de cierre en EE.UU. significa más riesgo de retrasos y costos financieros. Planea con holgura.

Si inviertes, la historia dice que los cierres casi nunca tumban al S&P o al Dow. Respira (más o menos) tranqui.

Como ciudadano/a: lo que hoy parece un drama lejano en Washington, mañana puede ser la fila en la aduana, el vuelo retrasado o el pedido que no llegó a tiempo.


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