Cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una fecha instaurada por la ONU hace veinticinco años para visibilizar y combatir las agresiones que enfrentan mujeres y niñas en todo el mundo.

La efeméride rinde homenaje a tres figuras clave de la lucha contra la opresión: las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal.

Las tres activistas dominicanas, conocidas como “Las Mariposas”, formaron parte de la Agrupación 14 de Junio, un movimiento opositor al régimen autoritario de Rafael Trujillo en República Dominicana.

Su participación política y, en particular, la resistencia de Minerva frente al acoso del mandatario, las convirtió en un símbolo de lucha.

El 25 de noviembre de 1960, por órdenes directas de Trujillo, fueron asesinadas y sus cuerpos abandonados en un barranco para simular un accidente automovilístico.

El legado de las hermanas Mirabal trascendió gracias a Dedé, la única sobreviviente de la familia, quien se encargó de preservar su memoria y difundir su historia. Una frase atribuida a ella resume la fuerza de la causa: “Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”.

Aunque el crimen ocurrió en los años sesenta, no fue hasta 1999 que la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró oficialmente el 25 de noviembre como una jornada internacional para exigir medidas contra la violencia de género.

Desde entonces, gobiernos, organizaciones y colectivos la han adoptado como un día de protesta, reflexión y acción.

La historia de Las Mariposas continúa presente en la cultura contemporánea.

En 2023 llegó a las pantallas la serie “El grito de las mariposas”, y décadas antes su lucha ya había sido retratada en la literatura, como en La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa.