Días de revuelta, días de combate

POR: JORGE TADEO VARGAS

Desde hace algunos años un grupo de investigadores y divulgadores científicos se han dado a la tarea de ir trabajando en lo que ellos llaman principios de la ecología del agua, esto con el objetivo de dar una serie de lineamientos que permitan entender mejor todo lo que se mueve dentro del agua, pero no en abstracto sino como parte fundamental de los ecosistemas, sus dinámicas y lo que permiten que estos estén sanos, permitiendo que todas las interacciones de den de forma correcta.

Antes de comenzar a revisar estos importantísimos principios, hay que definir qué es lo que se entiende por ecología del agua: que no es sino el estudio de todas las interacciones que se dan entre los organismos acuáticos -y los terrestres que viven en la zona riparia/de corredor- enfocándose principalmente en el agua como un recurso vital que influye en la distribución, abundancia y comportamiento de todas las especies que conviven en los diversos cuerpos de agua que componen todo el macro ecosistema planetario que incluso podemos llamar como una macro cuenca interconectada por el agua. Es importante entender la ecología del agua para así poder hacer una verdadera gestión integral de cuencas que tenga como objetivos la protección del agua para así lograr la conservación de las especies acuáticas, riparias y de corredor, una gestión sostenible y sustentable del agua verde, para así tener acceso al agua azul suficiente para las actividades humanas, dejando fuera el agua necesaria para el funcionamiento de la industria y la posibilidad de tomar medidas de adaptación al cambio climático pues en el entendido que somos -todas las especias vivas en el planeta- dependientes del agua, por lo tanto vivimos cerca de cuerpos de agua, aprender de la ecología del agua, nos permite poner en marcha acciones de adaptación al cambio climático de forma adecuada ante el calentamiento global que estamos viviendo como consecuencia de los cambios antropocéntricos del clima.

Con esto en mente podemos pasar a revisar estos diez principios que por más o menos un lustro, un grupo de investigadores han venido trabajando para entender mejor la importancia de la ecología del agua.

  1. El suelo como regulador del paisaje, el reciclaje de agua y la recarga de las aguas subterráneas. Un río define su paisaje y el reciclaje de agua que puede mantener de acuerdo con el tipo de suelo que tiene. Aquí vale mencionar al río sonora que, al ser parte de un ecosistema árido, pasa la mayor parte del tiempo, sumido en el suelo esponjoso que absorbe al agua para transportarla por todo el cauce. Esto hace que sea un río que en varias partes de su recorrido de la impresión de no llevar agua, sin embargo esta característica del suelo es la que permite mantener un caudal que da como resultado -o daba en sus mejores tiempos-un reciclaje de agua amplio y constante.
  2. Los bosques y el ciclo de agua se coregulan mutuamente. Lo primero que debemos de tener claro es que la definición de bosque que tenemos en el imaginario colectivo, de un espacio lleno de pinos, no es la definición correcta. Un bosque es una zona que se compone de vegetación nativa y se regula entre sí, con las distintas dinámicas poblacionales de todas las especies que viven en ellos, por lo tanto, la vegetación de corredor de una cuenca como la del río sonora que se compone de sauces, palo verde, mezquites y otros matorrales, es un bosque y mantenerlo estable es vital para que el ciclo del agua del cual depende el caudal y el cauce del río se mantenga sano. Entonces un bosque sano da como resultado un buen ciclo del agua y viceversa. De ahí la importancia de mantener los paisajes naturales estables y sanos.
  3. El ciclo del microbioma y el ciclo del agua se regulan mutuamente. Existe todo un bioma o micro ecosistemas que dependen del agua para mantenerse sanos. El agua, y sea en su cauce o por la lluvia se encarga de transportar las esporas de los microbios y hongos y estos se encargan de “sembrar” agua en todo el trayecto, logrando una regulación entre los dos ciclos.
  4. Los humedales purifican el agua y recargan los acuíferos. Es importante tener claro que los humedales son donde se dan muchas de las primeras etapas de vida de especies que ayudan en la purificación del agua, además de ayudar a recargar los acuíferos. Un espacio que parece que tiene agua estancada -humedales- están llevando a cabo dinámicas que permiten tener un río, una cuenca sana.
  5. La lluvia es el resultado de cuatro ciclos hídricos en interacción, mediados por organismos. Los cuatro ciclos hídricos son: el ciclo mayor (del océano a la tierra y al río), el ciclo menor/reciclaje de la precipitación (del aire a la tierra y al aire), el ciclo freático (las raíces de los árboles bajan el agua en épocas de lluvia y la suben en épocas de sequía) y el ciclo del rocío. Los bosques, las praderas y el microbioma del suelo median la combinación del ciclo menor con el ciclo mayor. Las raíces de los árboles pueden impulsar el agua hacia abajo durante la temporada de lluvias. Suben el agua subterránea durante la temporada seca y la transpiran para combinarla con el ciclo menor y el mayor, creando lluvia. La vegetación media el ciclo del rocío.
  6. El agua lenta sincroniza los ciclos biogeoquímicos. El agua lenta no es sino permitir que los ríos mantengan sus caudales de forma estable, además de darle al cauce un movimiento de lentitud que permita que el agua fluya -fluir es lo importante- de forma lenta permitiendo que los ciclos biológicos, químicos y geológicos se dan de forma adecuada. Esto es vital, por ejemplo en una cuenca como la del río sonora que de forma natural ya baja ciertos compuestos químicos que pueden dañar la salud humana -sumado a los que arroja la industria minera y la agroindustria pecuaria- ralentizar el agua permite que estos compuestos puedan ser tratados asegurando que el agua azul no lleve estos contaminantes naturales.
  7. El agua lenta desplaza el agua de las estaciones húmedas a las secas. Al ralentizar el agua se permite que la recarga de los acuíferos, así como el caudal se mantenga hidratado todo el año, así en las temporadas de secas, el impacto es menor, dando como resultado una mayor dinámica del agua en todo el año.
  8.  Para salir o reducir el ciclo de retroalimentación sequía-incendio-inundación, restaure el suelo y el ciclo del agua. La mejor forma de reducir o salir del ciclo de sequía-incendio-inundación es mantener los ciclos de la ecología del agua funcionando de forma correcta. Hay que restaurar los suelos después de una inundación o incendio ayuda a reducir los impactos.
  9. El agua verde contribuye al funcionamiento del sistema termorregulador terrestre. La importancia de las cuencas es tal que son las principales termorreguladoras en el planeta. Mantener los ríos sanos es la primera estrategia que poner en marcha para estabilizar el clima y los cambios en la temperatura. Si no hay una gestión integral y de enfoque ecosistémico de las cuencas, no hay como estabilizar los cambios en el clima.
  10. Los ecosistemas participan en la construcción de nichos que implica la reconfiguración de los ciclos hídricos locales y globales. Mantener las cuencas sanas, funcionando de forma correcta es la mejor forma de asegurar que los ciclos hídricos se mantendrán funcionando sin crisis como las actuales.

Estos diez principios son básicos para ir encaminando las acciones para la recuperación del agua, entendiendo siempre que la ecología del agua parte desde las cuencas y su gestión adecuada, reconociendo siempre que para garantizar el agua para el uso humano, se tiene que tener un rio sano, una cuenca funcionando y para eso no se puede partir de políticas hidráulicas que son uno de los factores -junto con la industria minera y la agroindustria pecuaria- que están poniendo en peligro -en este caso- a la cuenca del rio sonora.

Decir no a las presas es decirle sí a la recuperación de todas las dinámicas que mantienen viva la cuenca y sana la ecología del agua. Esto sería un buen inicio para garantizar el agua que necesitan las comunidades humanas para su buen funcionamiento.

Agosto 2025

Sobreviviente de Ankh-Morpork

Escritor, profesor, traductor, anarquista, exActivista y panadero casero.

Imagen principal: Río Sonora en junio, a la altura de la comunidad Puerta de Sol. Al fondo se observa la máquina perforadora para sacar las muestras de estudios de una posible presa. Crédito: Ing. Ismael Limón.