Días de revuelta, días de combate

POR JORGE TADEO VARGAS

En mis recientes columnas he pasado de escribir sobre problemáticas específicas de injusticias socioambientales, para de cierta forma armar conferencias sobre la gestión de cuencas, un tema que conozco como investigador y activista desde hace más de veinticinco años.

El objetivo es dar herramientas a los diversos grupos en defensa del agua. Herramientas que van más allá de la lógica homogeneizada de la visión que se tiene del agua en la academia y entre muchos activistas.

Incluso pretendo dejar fuera la lógica de la cosmovisión de los pueblos originarios y/o indígenas, tratando de enfocarme más en aspectos científicos desde una visión ecosistémica intentando con esto romper con las ideas hegemónicas de la gestión del agua -así en abstracto- que se tiene actualmente.

Cabe aclarar que esto no son inventos míos o que no tienen fundamento científico. Todo está basado en un grupo de investigadores que por años hemos buscado otras formas de hacer ciencia desde enfoques ecosistémicos, poniendo a la naturaleza en el lugar que corresponde, sin una mirada antropocéntrica, sino todo lo contrario.

Con esto en mente hay que entender que el agua es solo una parte -fundamental- de los ecosistemas, los cuales deben de estar sanos y sus dinámicas poblacionales en equilibrio para que esta se mantenga en un balance correcto. Como lo he mencionado en otras columnas, garantizar el agua verde -la que necesitan los ecosistemas- en equilibrio, garantiza el agua azul -la que necesitan los seres humanos- por lo tanto hay que entender esta clasificación que les comparto. Primero en que el desequilibrio actual se presenta en la primera clasificación debido en este momento a la actividad industrial desenfrenada, extractiva y depredadora.

Acá les comparto cuatro clasificaciones o conceptos del agua, no en abstracto sino como parte vital del funcionamiento de las cuencas, entendiéndose como un macro ecosistema que da vida a todo el planeta.

·        Agua del modelo extractivo: se llama así por ser aquella que responde a este modelo de producción-consumo que tiene como principal objetivo servir a un sistema de clases. Es usada en todos los procesos de la industria y donde el concepto de cuenca pasa por ser solo una palabra para toda la política hidráulica. Las características desde el punto ecosistémico son:

1.     A pesar de que las cuencas tienden a tener en el océano el repositorio final de las aguas, en este modelo se va perdiendo mucha agua, al acelerar el cauce por la vegetación de corredor y riparia que se pierde en el proceso de destrucción del ecosistema.

2.     Al acelerar el cauce de los ríos, estos se van secando de forma gradual hasta perder su caudal natural. De nuevo, la industria y los cambios del ecosistema son los principales responsables de esto.

3.     El ciclo del agua lenta es importantísimo para mantener los ríos sanos y por la tanto las cuencas y sus dinámicas funcionando, al romper este ciclo, se pierden muchos factores de las dinámicas de poblaciones que permiten mantener vivos a los ríos y el agua sana.

4.     Por lo mismo las aguas subterráneas comienzan a agotarse y esto repercute en la disponibilidad de agua para las poblaciones humanas.

5.     Pérdida de los suelos y con esto poca captación de agua de lluvia. Al perder suelos por sequía y otros factores de devastación ecológica, por lo que la evaporación y la lluvia comienzan a modificarse dejando a los ríos en riesgo.

·        Agua sustentable: a pesar de lo maltratado que está el concepto sustentable. Esto por todo el maquillaje verde que han utilizado para disfrazar las injusticias socioambientales, el significado de la palabra sigue siendo la misma y es permitir que la naturaleza mantenga sus modelos espirales y circulares funcionando. Los enfoques ecosistémicos parte mucho de la palabra sustentable al momento de idear proyectos antropogénicos que se insertan en un ecosistema. De ahí es que se recupera este concepto, que también podría llamarse agua circular.

1.     Este concepto parte de mantener un equilibrio en el agua verde, lo que significa ríos libres y vivos, permitiendo un buen funcionamiento de las cuencas.

2.     Se minimizan las escorrentías, con lo que se permite mantener el agua lenta funcionando y así los ecosistemas sanos.

3.     Las aguas subterráneas se mantienen en equilibrio, con lo que los humedales, la vegetación de corredor y demás biomas se mantienen en equilibrio.

4.     La suma de esto es tener suelos sanos tanto para las dinámicas de la cuenca, como de las poblaciones humanas. Esto último en el entendido de que cuando escribo dinámicas humanas, no escribo sobre la actividad industrial.

·        Agua regenerativa: cuando el gobierno federal plantea planes de restauración y remediación, sus políticas siempre son hidráulicas, nunca presentan una verdadera gestión de la cuenca para recuperarla, de ser así, el agua regenerativa tendría un papel importante en sus planes. Si esta no está presente, no se puede pensar ni en remediación, mucho menos en restauración.

1.     Busca restaurar al agua disponible en el cauce y las aguas subterráneas para así restaurar la lluvia. Esta restauración tiene como base el conocimiento de las necesidades del río, la cuenca y los ecosistemas alrededor de ella -vegetación de corredor, ripario, microbiomas entre otros y desde ahí ideas los planes de restauración.

2.     Incrementa el ciclo del agua lenta por lo que sana la salud ambiental de toda la cuenca recuperando con esto gran parte de lo perdido.

3.     No solo mantiene en equilibrio las aguas subterráneas que esto en lo mínimo que se debe de buscar en estos tiempos de sobreexplotación de este tipo de agua, sino que también la restaura, logrando una recuperación de toda la cuenca en lo subterráneo, lo cual es vital en estos tiempos de crisis hídrica.

4.     En los suelos sucede algo similar que en las aguas subterráneas, pues comienza un proceso de restauración, que no solo permite mayor vegetación en las cuencas sino que absorbe más lluvia, además de que la precipitación se queda en la cuenca donde ocurrió la evaporación.

Estos tres conceptos que tienen características distintas entre sí nos dan un panorama de en donde estamos parados y hacia dónde debemos dirigirnos. Lamentablemente el plan hídrico, tanto el federal, como el estatal no buscan una verdadera restauración de las cuencas, al contrario siguen privilegiando el agua extractiva como modelo de gestión de cuencas y de agua, lo cual es a todas luces lo que nos tiene en una crisis hídrica histórica.

Hacer una crítica a la función del estado y como este es cómplice del capitalismo tardío que lo ha convertido en un gestor de la naturaleza para ponerla al servicio de las empresas, de las corporaciones es importante, pero de vez en cuando es igual de importante recordarles que ante sus injusticias que se disfrazan como la única solución de desarrollo. Va pues que estas pequeñas pedagogías activistas sirvan como gasolina para la acción en defensa de las cuencas, rompiendo con la lógica hegemónica de la academia y de las ONGs.

Agosto, 2025

Sobreviviente de Ankh-Morpork

Escritor, profesor, traductor, anarquista, exActivista y panadero casero