Por: Juan Antonio Lugo Machado / Diana Isabel Espinoza Morales / Escamilla Isiordia Erick Reymel/ Mérida P. Baltazar Beltrán

Cada verano, mientras la mayoría de la población busca refugio en espacios con aire acondicionado, hay miles de personas que no tienen esa opción. Son los trabajadores agrícolas de Sonora, quienes día tras día se enfrentan a temperaturas que superan los 45 grados centígrados bajo la sombra, expuestos al sol implacable durante jornadas que pueden extenderse por más de doce horas. El golpe de calor no es un riesgo lejano: es una amenaza real que ya ha cobrado cientos de vidas en el estado.

De acuerdo con la Organización Mundial Meteorológica (2024), el año 2023 fue el más cálido a nivel mundial desde que se tienen registros. En Sonora, las consecuencias de este calor extremo fueron devastadoras. Según datos de la Secretaría de Salud citados por el diario Tribuna (2024), ese año el estado registró 119 defunciones por golpe de calor o deshidratación, colocándose como la entidad con más muertes por altas temperaturas en todo el país. La tendencia no ha cedido: para septiembre de 2024, El Imparcial (2024) reportó que ya se contabilizaban 36 muertes por esta causa en el estado, ubicando a Sonora en el tercer lugar nacional, solo por debajo de Veracruz y Baja California.

El golpe de calor también afecta a los jóvenes

Aunque muchas personas piensan que el golpe de calor afecta sobre todo a los adultos mayores, en Sonora también está dañando mucho a los hombres jóvenes, especialmente a quienes trabajan en el campo.

Calvario Parra (2026) revisó 1,288 casos relacionados con daños por calor en Sonora entre 2019 y 2023. Encontró que 460 casos fueron en trabajadores agrícolas, es decir, más de una tercera parte. Las zonas con más casos fueron el Poblado Miguel Alemán, en Hermosillo, y Estación Pesqueira, en San Miguel de Horcasitas, lugares donde hay mucha actividad agrícola.

En promedio, los trabajadores del campo afectados tenían 37 años. Además, por cada tres hombres lesionados por calor, solo una mujer presentó este problema. Esto no quiere decir que las mujeres no estén en riesgo, sino que los hombres suelen realizar con más frecuencia trabajos pesados bajo el sol durante muchas horas.

Cuando el trabajo aumenta el riesgo

Detrás de estas cifras hay un problema social importante. Calvario Parra (2026) encontró que la mayoría de los jornaleros afectados por el calor no tenía seguridad social. Esto significa que muchas personas trabajan en condiciones difíciles, sin suficiente protección y con poco acceso a atención médica.

El problema más común fue la deshidratación, presente en 72 de cada 100 casos. Después se presentaron los golpes de calor y la insolación. Esto muestra que trabajar muchas horas bajo temperaturas extremas, sin suficiente agua, sombra o descansos, puede poner en peligro la salud.

El calor cada vez es más fuerte

El cambio climático está haciendo que las temperaturas sean cada vez más altas. La Organización Meteorológica Mundial (2024) ha advertido que el calentamiento global continuará aumentando. En Sonora, las olas de calor ya son una realidad frecuente. Por ejemplo, julio de 2023 fue reportado como uno de los meses más cálidos en la historia del estado, con temperaturas promedio muy elevadas.

Cuando se combinan calor extremo, largas jornadas de trabajo, poca agua, falta de sombra y ausencia de seguridad social, el campo se convierte en un lugar de alto riesgo para la salud.

¿Qué podemos hacer?

Para prevenir daños por calor, es importante tomar descansos de al menos 10 minutos cada dos horas en lugares frescos o con sombra, tomar agua con frecuencia, usar ropa ligera y cubrirse la cabeza del sol. También se debe enseñar a trabajadores y empleadores a reconocer señales de alarma como mareo, debilidad, dolor de cabeza, piel muy caliente, confusión o desmayo.

Sin embargo, no basta con decirle a la gente que tome agua. También se necesitan mejores condiciones de trabajo: acceso a sombra, agua potable, horarios más seguros, atención médica y seguridad social.

El golpe de calor no debe verse como algo normal o inevitable. Es un problema que puede prevenirse. Proteger a quienes trabajan bajo el sol es una responsabilidad social, porque muchas de estas personas son quienes producen los alimentos que llegan a nuestras mesas.

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Referencias

Calvario Parra, J. E. (2026). Impacto de las altas temperaturas en la salud de las personas trabajadoras agrícolas en Sonora, México: análisis de las condiciones de vulnerabilidad social (2019-2023). Revista Población y Salud de Mesoamérica, 23(2). https://doi.org/10.15517/0dn7pd41

El Imparcial. (2024, 29 de septiembre). Ola de calor en Sonora: aumentan las enfermedades respiratorias y los golpes de calor. El Imparcial. https://www.elimparcial.com/son/sonora/2024/09/29/ola-de-calor-en-sonora-aumentan-las-enfermedades-respiratorias-y-los-golpes-de-calor/

Organización Mundial Meteorológica. (2024). Los indicadores del cambio climático alcanzaron niveles sin precedentes en 2023. https://wmo.int/es/news/media-centre/los-indicadores-del-cambio-climatico-alcanzaron-niveles-sin-precedentes-en-2023-omm

Tribuna. (2024, 21 de enero). Muertes por calor, el gran riesgo para Sonora en 2024. Tribuna. https://tribuna.com.