#CulturaLight 2021
Por: Manuel Alberto Santillana

1. Una de las preguntas que nos hemos realizado y se han cuestionados varios colegas o amigas es si AMLO es de izquierda. En general los que somos de la generación que fuimos jóvenes en la segunda mitad del siglo XX consideramos que no lo es. Sí que es un presidente nacionalista y con una fuerte actitud en pro de una vida austera, ordenada y honesta. Y que esa vida se refleje en el gobierno federal. Pero ser de izquierda, sobre todo una izquierda contemporánea que implique el respeto al medio ambiente, feminista, y de apoyo a las cultural de origen no lo es tanto. Aunque la critica actual a esta izquierda contemporánea es que se ha vuelto individualista pequeño burguesa (según nuestros cánones). Pero igualmente mi generación de izquierda, que se formó en una tradición de apoyo a las luchas obreras, estudiantiles, científicas con una fuerte preparación teórica y literaria-cultural, la realidad es que continuamos con actitudes machistas, del pacto patriarcal.
2. Pero aunque seamos de la izquierda tradicional de mi generación de fin de siglo XX o la izquierda millenian de generación de cristal, espantamos a todos los conservadores y de derecha. Derecha que lo es y no se asume como tal sino se propone como gente racional o mesurada, pero que no cuenta con discurso alguno sea éste teórico o pragmático, por lo menos en México. Cabe señalar que apenas esta semana se entrevistó en el programa “De buena fe” a la diputada federal sonorense Wendy Briseño, feminista reconocida, quien expuso lo que afirmo al inicio de este párrafo. En esencia que la derecha mexicana sólo es contestataria. No cuenta con un solo elemento discursivo que apunte a originalidad o ideas propias sino solo a responder a las actitudes y acciones de la 4aT o de AMLO. Y pero, que esta actitud contestataria de la derecha es sólo con ofensas, mentiras, fake news, o agresiones. Y que este comportamiento de la derecha, los conservadores o los fifís, lo es tanto en la cámara de diputados o senadores, como en la prensa o las redes sociales.
3. Volviendo al punto. Si bien no es un gobierno “de izquierda”, sí es un gobierno nacionalista y con un fuerte ataque a la corrupción. Con eso me basta, lo asumo personalmente y creo que a varios de mi generación y algunos de la siguiente nos basta o de inicio nos basta. Y para ejemplificar les paso el excelente texto de la Maestra Geóloga Luly Márquez (el que suscribo palabra por palabra):
4. “En la conferencia matutina del 3 de marzo se nos informó sobre el Acuerdo PEMEXO-debrecht Braskem-Idesa. más o menos la cosa va así:
Durante el gobierno de Felipe Calderón, México (o sea nosotros) firmó un acuerdo con esas empresas para el suministro de gas etano (que se utiliza en la producción de etileno, que a su vez se usa en la elaboración de plásticos, resinas, fibras, solventes, recubrimientos, plastificantes y anticongelantes.. es decir, la vida suya de ustedes no sería tal sin gas etano). Odebrecht tiene la mayoría de la participación en el contrato. Según el contrato, PEMEX se comprometía a suministrar 66 mil barriles diarios, aún cuando la producción nacional apenas alcanzaba los 100 mil barriles en sus mejores momentos, lo que resulta en un desabasto de gas etano para las necesidades del país (para cumplir con ese contrato y la demanda nacional se requerían por lo menos 134 mil barriles diarios).. de manera que, o cumplimos con el contrato y nos quedamos sin gas o cubrimos las necesidades nacionales y no cumplimos con el contrato.
El transporte de los 66 mil barriles diarios de etano era responsabilidad de PEMEX, sin cargo extra para las otras empresas (díganme ustedes qué comercio no les cobra envío en el servicio a domicilio). Si PEMEX no podía cumplir con los 66 mil barriles diarios, debía pagar una multa de 200% por cada barril no entregado.. el doble del costo de cada barril a cambio de nada (si el Domino’s no les podía entregar la pizza en media hora, debería regalarles a ustedes dos pizzas y a domicilio, por ejemplo). Pero, si Odebrecht no podía cumplir con el número de barriles comprometido, debía pagar sólo el 30% por cada barril no entregado (si Odebrecht no les entrega la pizza en media hora, les regalará un tercio de pizza.. y háganle como puedan).
Los barriles suministrados por PEMEX se pagaban a un precio 30% menor que el establecido internacionalmente, porque así lo estipulaba el contrato. El contrato es por 20 años con opción a 15 más, es decir, hasta el 2045; si PEMEX un día decidía cancelarlo, debería pagar una penalización igual “al valor del negocio en marcha”, que al 2010 hace 11 años- era de 5 mil 200 millones de dólares.. unos 80 mil 600 millones de pesos en aquel tiempo. Entre 2016 y 2020, la producción de PEMEX no alcanzó para cubrir todos sus compromisos por lo que debió pagar la penalización, así que entre las multas, el traslado y la reducción del precio, México perdió en esos años 13 mil 749 millones de pesos cada año, unos 54 mil 996 millones de pesos en total. Además (esto no se informó en la conferencia pero el dato está en internet), a partir del 2018 PEMEX se vio en la necesidad de comprar gas etano a otra empresa para poder cubrir medianamente sus compromisos, así que Peña Nieto firmó un acuerdo con una empresa llamada Vitol a la que le pagaría 237 millones 614 mil dólares por dos años de suministro del gas.. unos 4 mil 514 millones de pesos. Obvio decir que México pagaba a Vitol el costo completo por cada barril y luego los vendía a Braskem- Idesa y Odebrecht con un descuento de 30%.
Felipe Calderón (y después Peña Nieto) sabía que estaba firmando un acuerdo desventajoso para PEMEX, por todos lados, sin embargo -y afortunadamente-, a partir de diciembre de 2018, el Gobierno actual se negó a pagar las multas y el pago por concepto de transporte del gas así que, además de que nos ahorramos más de 3 mil millones de pesos, la presión ejercida por esta actitud rebelde (monolingüe y sin ropa de diseñador) logró que las empresas se sentaran a renegociar el contrato y el 26 de febrero pasado se llegó al siguiente acuerdo: En lugar de suministrar 66 mil barriles diarios, se entregarán 30 mil barriles diarios por los siguientes tres años, nada más.
En lugar del compromiso hasta el 2045, a partir del 2024 PEMEX no estará obligado a entregar ni siquiera los 30 mil barriles diarios y no habrá penalización. PEMEX cubrirá primero la demanda nacional, después el suministro a Braskem-Idesa y, si sobra, el resto a Odebrecht. Braskem-Idesa y Odebrecht deberán pagar el 100% del costo de cada barril.. ya no estamos en oferta.. y el transporte de los barriles suministrados por PEMEX, correrá a cargo de Braskem-Idesa.. ya no tenemos delivery, ahora es drive thru… si quieren. Así que de comprar caro para vender barato, desabastecer a la industria nacional y soportar estas condiciones por 24 años más, pasamos a vender a precio justo, sin multas, sin cargos extras, priorizando nuestro consumo y sólo por 3 años más.
Así sí me gusta ser venezolana”






