REDACCIÓN.-

Ferromex informó que concluyó las labores para recuperar el hidrosulfuro de sodio y el concentrado de cobre derramados tras el descarrilamiento de un tren de carga ocurrido el pasado 25 de julio en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, municipio de Naco, y aseguró que atiende los requerimientos establecidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

En un comunicado, la empresa atribuyó el accidente a un deslave provocado por las intensas lluvias que debilitaron la estructura de la vía en una alcantarilla. Señaló que el percance ocurrió en una zona despoblada y sostuvo que no hubo personas lesionadas ni existe un registro oficial de afectaciones a la salud derivadas del incidente. Asimismo, indicó que el servicio ferroviario fue restablecido desde el miércoles y que únicamente permanecen los trabajos para retirar las unidades siniestradas.

El posicionamiento se da un día después de que la titular de Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, informara que Ferromex deberá presentar un plan de caracterización ambiental para evaluar la contaminación en al menos tres kilómetros del cauce afectado y, posteriormente, ejecutar un programa de remediación bajo supervisión de la autoridad. La dependencia federal informó que el derrame alcanzó aproximadamente 70 mil 300 litros de hidrosulfuro de sodio y afectó una superficie estimada de 1.7 kilómetros cuadrados, mientras continúan los análisis de suelo, agua y fauna para determinar la magnitud del impacto ambiental.

En materia de salud, la Secretaría de Salud de Sonora informó este viernes que tres trabajadores de Ferromex que participaban en las labores de limpieza fueron valorados en el Hospital General de Cananea del IMSS Bienestar y ninguno requirió hospitalización. La dependencia agregó que mantiene vigilancia epidemiológica en la región y que, hasta el momento, no se han detectado habitantes de las comunidades cercanas con síntomas relacionados con el derrame.

Sin embargo, medios regionales reportaron que los trabajadores fueron atendidos tras presentar malestares durante las labores de remediación, lo que motivó su traslado para valoración médica. Aunque las autoridades estatales descartaron complicaciones y la empresa insiste en que no existen afectaciones a la salud asociadas al accidente, las investigaciones ambientales continúan y será la Profepa la que determine el alcance definitivo de los daños y las acciones de remediación que deberá cumplir la empresa.