Para acabar con la venta de niñas, niños y adolescentes en Sonora, la diputada Natalia Rivera Grijalva presentó iniciativa de reformas al Código Penal de Sonora para castigar ese delito con una mayor pena de prisión, protegiendo a las víctimas hasta los 18 años.

La legisladora de Movimiento Ciudadano dijo, a nombre de la Bancada Naranja que este delito que se da a unos kilómetros de Hermosillo se esconde detrás del velo de los usos y costumbres y de la impunidad del desdén social: “Lejos de ser una práctica del pasado, son heridas que continúan abiertas en el tejido de una sociedad que se asume moderna”.

Durante la sesión ordinaria de este miércoles, la legisladora expuso que, actualmente, el Código Penal del Estado de Sonora castiga el tráfico de menores solo en los casos en los que la víctima tenga menos de doce años, mientras que la pena corporal va de tres a nueve años.

Agregó que la reforma propuesta para modificar el Artículo 301-B del Código Penal del Estado de Sonora, consiste en incrementar la penalidad mínima de tres a seis años, y la máxima de nueve a 15 años, además de considerar como potenciales víctimas a toda persona menor de 18 años, especificando que los usos y costumbres no impactarán en la individualización de la pena.

“Frente a esta cruda realidad, nuestra propuesta es clara y contundente: Intensificar las penas del delito de tráfico de menores, elevándolas de las actuales de 3 a 9 años, a unas más severas en el rango de 6 a 15 años, además de ampliar la protección a todos los menores de edad hasta los 18 años”.

Al Artículo 301-B del Código Penal para el Estado de Sonora, se le adiciona un último párrafo para quedar como sigue:

“Al que con el consentimiento de un ascendiente que ejerza la patria potestad o de quien tenga a su cargo la custodia de un menor de dieciocho años o de un incapaz, aunque ésta no haya sido declarada, ilegítimamente lo entregue a un tercero para su custodia definitiva, a cambio de un beneficio económico, se le aplicará pena de prisión de seis a quince años y multa de trescientas a seiscientas Unidades de Medida y Actualización. Los usos y costumbres no impactarán en la individualización de la pena”.

 Esta iniciativa de Ley, fue inspirada en niñas del Poblado Miguel Alemán y el grupo de mujeres guerreras, “en una tarde de trabajo, madres de familia expusieron el caso de una niña, que tuvo que ser resguardada por una de estas guerreras, ya que se rehusaba a ser vendida por unos pesos y unas botellas de alcohol para su padre”, puntualizó.

Natalia Rivera dijo que en esa reunión, se dieron a conocer varios testimonios de casos similares; con esta reforma, le damos la oportunidad de elegir su propio camino, de liberarse de las cadenas de una transacción inhumana y perversa. Ella, en lugar de ser tratada como un objeto, crecerá con la confianza y seguridad necesarias para alcanzar su máximo potencial, rompiendo el ciclo vicioso de violación de derechos humanos amparada en tradiciones de hace siglos.

“Cada día que pasa con la débil legislación que nos rige actualmente en esta materia, es un día más en que nuestras niñas y nuestros niños son vendidos y despojados de su inocencia y futuro”.

Fuente: congresoson.gob.mx y bancada diputados MC