A casi 100 años de su fundación, la comunidad de Mesa de Tres Ríos, perteneciente al municipio de Nácori Chico, sigue sin energía eléctrica. Sus habitantes denunciaron que nunca han contado con servicio de energía eléctrica, pese a que durante más de una década se han anunciado proyectos para llevar la luz a la población, los cuales quedaron inconclusos y dejaron infraestructura abandonada en la región.

Durante una entrevista con Libera Radio, Jesús Cárdenas, habitante de la comunidad, explicó que desde 2012 se inició un proyecto para llevar electricidad al poblado. Como parte de esos trabajos se adquirieron postes y cableado, parte de la infraestructura fue instalada, pero la obra quedó inconclusa y el material terminó abandonado sin que los habitantes obtuvieran el servicio.

Años después, en el año 2022, la promesa volvió, se puso en marcha un segundo proyecto de electrificación que debía inaugurarse el 2 de mayo del 2025, el presupuesto según comenta Jesús Cárdenas, fue de 48 millones de pesos.Ese proyecto tampoco llegó a concluirse.

El argumento del presidente municipal, Guillermo Amaya Córdova, fue que “hacían falta permisos”.

“Nos negamos a creer que hayan aprobado un proyecto sin los permisos necesarios y sin recursos necesarios”, dice Cárdenas.

De acuerdo con los pobladores, en esta nueva etapa se colocaron postes nuevos a un lado de los ya existentes, todo esto sin que hasta la fecha la comunidad haya sido conectada a la red eléctrica.

Mesa de Tres Ríos cuenta con alrededor de 260 familias y, según sus habitantes, es de las pocas comunidades (“o la única”) de Sonora que no cuenta con el servicio básico de la energía eléctrica. La falta de dicho servicio afecta actividades económicas como la producción maderera, el turismo y la agricultura, además de limitar la conservación de alimentos y medicamentos.

También señalaron que dependen de plantas eléctricas para realizar diversas actividades y que la ausencia de refrigeración dificulta almacenar vacunas, antibióticos, sueros antialacrán y alimentos perecederos. Aseguran que muchas familias han tenido que emigrar para establecer sus negocios en otras localidades debido a las limitaciones que implica vivir sin electricidad.

“Desgraciadamente, tenemos nosotros enfermos de diabetes que necesitan guardar sus medicamentos en refigeradores, o vacunas, antibióticos, suero antialacranes. La gente tiene que ser trasladada a Moctezuma, son 3 horas para llegar. Gente muere porque no hay un antídoto para la picadura de un alacrán, porque no tenemos un refrigerador”, denuncian los habitantes.

Durante la entrevista, Cárdenas hizo un llamado al gobernador Alfonso Durazo, a la Comisión Federal de Electricidad y al Ayuntamiento de Nácori Chico para que informen qué ocurrió con los recursos destinados a los proyectos anteriores y se concrete finalmente la electrificación de la comunidad.

Consideran que tener el servicio de energía eléctrica “no solamente va a ser un beneficio para las comunidades de esta región, va ser un beneficie para el estado en general”.

Los pobladores cuestionan por qué, después de más de una década de anuncios, obras parciales y recursos invertidos, Mesa de Tres Ríos continúa sin acceso a un servicio básico que consideran indispensable para el desarrollo económico y social de la región.

Libera Radio intentó obtener una postura de las autoridades municipales a través de los medios de contacto publicados en el portal oficial del Ayuntamiento de Nácori Chico. Sin embargo, al intentar acceder al directorio de contacto del sitio web institucional, la página mostraba el mensaje: “Por el momento no se encuentra disponible esta página”, por lo que no fue posible localizar información de contacto actualizada para solicitar una postura sobre el caso.

Captura de pantalla del portal oficial del Ayuntamiento de Nácori Chico, donde el apartado de directorio de contacto aparecía fuera de servicio al momento de buscar una postura oficial sobre la falta de electrificación en Mesa de Tres Ríos.


Actualmente, señaló Cárdenas, faltan alrededor de 16 kilómetros de tendido para completar la obra.

Solo falta voluntad de las autoridades.