Por: REYNA HAYDEE RAMÍREZ
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum volvió a insistir en que en México no hay censura ni autoritarismo, tras presentar de nuevo su polémica iniciativa de Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión ya corregida y sin el artículo que le daba facultades para bloquear plataformas digitales, lo que prendió las alertas de una presunta censura a Medios.
En la conferencia matutina de este miércoles, el titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, José Peña Merino, reveló que dicho artículo no era para censurar opiniones en redes sociales, sino para casos estrictamente fiscales, pero se eliminó para evitar confusiones.
¿Finalmente pudiese estar tranquila la población si esta Ley, ya finalmente no es una ‘ley censura’?, se le cuestionó.
Nunca fue una Ley Censura, aseguró.
“El artículo 109 que habla de ‘apagar plataformas’ estaba referido a la Ley del IVA, era un tema estrictamente fiscal, no era un tema de qué opinión manifiesta alguien en la red social”, externó Merino.
“Ahora para evitar confusiones, como adelantaba la presidenta, pues se elimina.
El acceso al Internet es una de los objetivos de esta Ley, destacó, y tener acceso a Internet es contrario a la censura.
“Pero no hay ninguna censura, nunca la hubo y no la habrá jamás”, argumentó Peña Merino.
Esta iniciativa se envió al Senado, el 23 de abril de este año, luego de que la presidenta comentara en su Mañanera la difusión en la televisión mexicana, de un anuncio de la campaña antiinmigrante del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Pero empresarios de Medios y la Oposición a Morena en el Senado, alertó de un presunto intento de censura y un riesgo para la libertad de expresión en México.
¿Regañaron Sheinbaum y Ramírez Cuevas a Merino?
Al finalizar la conferencia matutina de este miércoles, Jesús Ramírez Cuevas, asesor de presidencia y exvocero en el sexenio de López Obrador, detuvo a José Peña Merino cuando ya abandonaban el salón Tesorería.
El titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones permaneció en todo momento con las manos enlazadas en su espalda. Mientras se veía a Ramírez Cuevas gesticular con la presidenta Sheinbaum como testigo.
En cierto momento, Ramírez Cuevas se da cuenta de que los Medios están grabando y se oculta detrás de la puerta, mientras la presidenta empieza también a dirigirse a Merino.
Cuando la presidenta se da cuenta de que los Medios están grabando, saluda. Entonces los reporteros preguntan porqué lo están regañando.
Y sonríe hace que Ramírez Cuevas salga de detrás de la puerta y también salude. Ambos responden que no hay tal regaño a nadie. Pero Peña Merino nunca suelta sus manos detrás de su espalda, ni saluda a los reporteros.
¿Dónde hay censura en México?: Sheinbaum
La censura y el autoritarismo en su gobierno y en la llamada cuarta transformación son los dos temas en que ha mostrado preocupación y enojo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en las conferencias matutinas de los últimos días, particularmente ayer que fue su cumpleaños y hoy.
La presidenta recurrió a uno de los reiterados dichos del expresidente Andrés Manuel López Obrador en sus mañaneras:
“Como decía el presidente López Obrador, ‘repite una mentira tantas veces que se convierte en verdad’, el tema de la Censura”.
“¿Dónde hay censura en México, quién de los que escribe que hay censura, se le ha censurado alguna vez?”, cuestionó.
Dijo que lo único que tiene ella es el “Derecho de Réplica” con su programa “Detector de Mentiras”, que en tiempos de López Obrador se llamó “Quién es quién en las Mentiras”. Ambos proyectos también son acusados de propagar mentiras y calumnias contra columnistas y opositores.
Mencionó que recientemente leyó columnas con encabezados parecidos como “el régimen que busca la censura”, como crítica a su gobierno y el proyecto del expresidente que denominan Cuarta Transformación.
“Bueno: ¿Quién se los dicta? o es que ¿Se leen entre ellos? Entonces alguien lee a uno de ellos, ¡Ah si es cierto! Hay que decirlo, y se repite y se repite, se repite, se repite, se repite”, dijo Sheinbaum.
Frente a ella, el coro de Medios afines le respondió: “Tienen un chat”.
¡Ah!, tienen un chat”, repitió ella entre risas.
Y siguió:
¿Dónde hay censura en esta Ley de Telecomunicaciones?, argumentó.
Y señaló a sus opositores en tono de burla:
“Los del ‘PRIAN’ (partidos PRI y PAN), repiten en la tribuna: ¡Hay censura! ¿Ley Censura! y luego ‘toooodossss, ¡Censura!, ¡Censura!, ¡Censura!”.
“¿Dónde hay Censura? Si todos pueden decir lo que quieran y a nadie se le persigue”, aseguró la presidenta.
La presidenta pregunta si hay censura, pero evade responder por los dos casos de dos ciudadanas que han sido denunciadas por funcionarias públicas por externar sus opiniones en redes. Ambas en juicios en proceso.
También trata de evadir que se le pregunte si no es censura y abuso de Poder lo que hizo el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, al denunciar a un ciudadano por presunta agresión en un salón VIP del aeropuerto de la Ciudad de México. El ciudadano fue obligado a disculparse públicamente. En México ya no se puede encararse a un funcionario por sus hechos y falso discurso moral de la “austeridad republicana”.
Y están los casos de los periodistas Hernán Gómez y Héctor De Mauleón, que enfrentan también litigios, el primero por sus libros donde habla de Julio Scherer Jr, exdirector jurídico de López Obrador y el segundo por una columna publicada en El Universal, que el INE ordenó bajar.
Y Sheinbaum volvió a defender hoy a la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, expriísta y ahora en Morena. A quien justo visitó en su estado en medio de la polémica desatada porque denunció a un periodista y su Medio y un juez condenó al periodista por presunta incitación al odio contra la Mandataria.
“Layda da lo que plantea, es que ha habido una critica despiadada a ella por ser mujer, por como es, por su físico, la pregunta ¿Es eso parte de la ley de expresión?”, argumentó la presidenta de México.
Autoritarismo
A la presidenta le incomoda que reiteradamente le digan que es, que tiene un gobierno autoritario. Y en las conferencias matutinas reitera y reitera que eso es falso.
Hoy puso un ejemplo: “Que hay autoritarismo porque ‘ella la presidenta puso a los ministros de la Corte’dice el PRI, bueno ¿En qué país vivimos? (el expresidente Ernesto) Zedillo llega, cambia la Constitución, nombra a todos los ministros de la corte, él, el, él, y ahora ¿Qué hicimos nosotros?: Que decida la gente, ah pero eso es autoritarismo, que decida la gente es autoritarismo”, asegura.
La presidenta se niega a reconocer que en la primera elección judicial en México, no fue la gente la que eligió a sus jueces, magistrados y ministros.
La presidenta responde con evasivas o no responde, niega, calla o interrumpe las preguntas cuando se le cuestiona o se le intenta preguntar del cuestionado proceso que siguió su gobierno y el Poder Legislativo para elegir jueces, magistrados y ministros en México.
Insiste que los eligió el pueblo. No acepta que la promesa del expresidente López Obrador fue que eligiera el pueblo directamente, pero no fue así. Primero hicieron una ley amañanda, “fast track” con la ayuda y “compra” de cuatro legisladores, dos de ellos panistas veracruzanos, de cuestionada reputación, el amague a otros legisladores.
Luego lo dejaron a la suerte, en una tómbola salieron los primeros candidatos, luego el Ejecutivo y el Legislativo , con el silencio cómplice del Poder Judicial, convocaron a abogados afines a Morena para formar los comités que seleccionaron a “los mejores perfiles”. Hoy en día está demostrada su negligencia, pues el INE le negó el triunfo a 33 candidatos electos que validaron estos comités sin cumplir con el mínimo requisito de tener un 8 de promedio.
No, no fue la gente la que decidió en la primera elección judicial de la historia de México, porque el detalle final fue que “alguien” que aún no se sabe quién fue, mandó a hacer miles de “acordeones” o boletas donde se indicaba por quiénes se debía votar. Y las repartieron entre la población.
Y el día 1 de junio, se realizó una gran movilización, se llamó al voto corporativo ese que se usaba sin pena alguna en tiempos del PRI y el PAN, el voto cautivo de maestros, sindicalizados, burócratas y beneficiarios de programas sociales que acudieron comprometidos a las urnas. Pero sólo votaron cerca de 12 de cada 100 electores. Y de esos 12, 5 anularon su voto.
El domingo 15 de junio, consejeros del INE debatieron el presunto fraude que fue la elección. Seis de once consejeros argumentaron que debía invalidarse porque el 90 por ciento de los candidatos ganadores, figuraban en los “acordeones” que “alguien” repartió. Lo que fue inequitativo para los demás candidatos. El uso de acordeones se consideró una herramienta de inducción al voto. E invalidaron alrededor de 800 boletas con irregularidades.
Al final, la consejera Karla Humphrey se sumó a los cinco consejeros que argumentaban que la elección fue democrática.
Ante esto la presidenta declaró que los consejeros del INE se extralimitaron en sus funciones y ya anunció que enviará reformas a la Ley que regula a ese organismo aunque asegura quitarle la categoría de ente autónomo.
Pero la presidenta insiste:
“Somos un régimen democrático, libertario, pero que tiene algo muy importante: El acto principal de la vida pública es el pueblo de México y eso no ocurría antes (con el PRI y el PAN).





