El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles del 50% a una amplia gama de productos importados desde Canadá, una medida que entrará en vigor el próximo 19 de agosto y que profundiza las tensiones comerciales entre ambos países.
La decisión afecta incluso a mercancías que anteriormente estaban protegidas por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al no contemplar exenciones para buena parte de los bienes comercializados bajo ese acuerdo. No obstante, la medida excluye algunos productos como energía, potasa, minerales críticos, pescado y mercancías sujetas a otros regímenes arancelarios.
La Casa Blanca justificó la medida al señalar que Canadá mantiene prácticas comerciales consideradas discriminatorias contra productos estadounidenses, particularmente en los sectores automotriz, de lácteos, bebidas alcohólicas y otros bienes de exportación. Para ello, Trump invocó la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, que permite imponer gravámenes en respuesta a prácticas comerciales consideradas desiguales.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, calificó los nuevos aranceles como una violación directa del T-MEC y aseguró que su gobierno tomará medidas para respaldar a trabajadores, agricultores, empresas y familias afectadas por la decisión estadounidense.
A pesar del nuevo diferendo comercial, Carney informó que sostuvo una conversación con Trump y que ambos acordaron intensificar las negociaciones en las próximas semanas para buscar una solución a las disputas comerciales entre los dos países.
La nueva ofensiva arancelaria representa un nuevo episodio en la relación comercial entre Washington y Ottawa y ocurre en un momento en que continúan las discusiones sobre el futuro del tratado comercial que también involucra a México.






