China ha puesto en marcha el primer centro de datos submarino alimentado por energía eólica, ubicado frente a la costa de Shanghái.
Este innovador proyecto reduce el consumo energético global en más de un 22% y elimina el uso de agua dulce para refrigeración.
El centro de datos está ubicado en la zona especial Lin-gang, en Shanghái, y está alimentado por energía eólica. La iniciativa reduce el consumo energético global en más de un 22% y elimina el uso de agua dulce para refrigeración. El PUE (Power Usage Effectiveness) es inferior a 1,15.

El objetivo del proyecto es reducir el impacto hídrico y la huella de carbono digital, aprovechar energía limpia in situ y optimizar el uso del espacio.
El centro de datos apoyará aplicaciones de inteligencia artificial, redes 5G, Internet industrial de las cosas (IIoT) y comercio electrónico. La capacidad operativa actual es de 2,3 MW, con planes para expandirla a 24 MW en la próxima fase.
El entorno marino plantea retos técnicos importantes, como corrosión de materiales y logística de mantenimiento. Aún queda un largo camino para que estos prototipos evolucionen hacia modelos escalables y rentables.
Sin embargo, este proyecto pionero en sostenibilidad digital marca un precedente en la forma en que se conciben las infraestructuras digitales y podría transformar el modelo energético de la era digital.







