Realizar ejercicios de fuerza de manera constante podría ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en las mujeres, de acuerdo con una investigación realizada en Estados Unidos que analizó la información de más de 117 mil participantes durante varios años. Los resultados sugieren que fortalecer los músculos no solo beneficia la movilidad y la masa muscular, sino también la salud del corazón.
El estudio encontró que las mujeres que dedicaban al menos dos horas semanales al entrenamiento de fuerza presentaban un 20 por ciento menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y hasta un 44 por ciento menos probabilidad de sufrir un infarto, en comparación con quienes no realizaban este tipo de actividad física. Los investigadores observaron además que los beneficios eran mayores cuando el entrenamiento de fuerza se combinaba con ejercicio aeróbico y con una reducción del tiempo sedentario.
Los autores señalaron que el entrenamiento de fuerza debe considerarse un complemento del ejercicio cardiovascular y no un sustituto. Actividades como levantar pesas, utilizar bandas de resistencia o realizar ejercicios con el propio peso corporal pueden formar parte de una estrategia integral para proteger la salud del corazón, especialmente durante la mediana edad y la vejez.






