POR REYNA HAYDEE RAMÍREZ

URES, SONORA, 06 DE AGOSTO DE 2026.- Con bombo y platillo gubernamental se colocó, por segunda vez, la “primera piedra” de un hospital, que aseguran ahora sí se terminará y atenderá por fin a las cientos de personas afectadas por los miles de desechos tóxicos que derramó Grupo México en los ríos Sonora y Bacanuchi, el 6 de agosto del 2014. Hoy hace doce años.

“Esta obra…no borra el daño acumulado ni resuelve la relación de Poder que todos estos años ha favorecido a Grupo México y que ha desfavorecido a quienes cuidamos la tierra.

“Se cumplen doce años de estar conviviendo con los efectos de un derrame minero provocado por la negligencia de Grupo México, que goza de impunidad crónica”, advirtió Elda León de los Comités de Cuenca de Río Sonora, organización ciudadana que nació como resistencia a la impunidad de Grupo México y la omisión del Estado Mexicano.

Los Comités fueron convidados a dar un discurso en esta fecha, relevante para el Estado, pero todavía no tanto para los habitantes del Río Sonora que lo reciben con recelo, escepticismo, desconfianza, incertidumbre y miedo de que se empiece el hospital y nunca den una consulta.

Ese recelo, incertidumbre y desconfianza lo mostraron también ahí, en el evento, con pancartas, donde se podía leer: “Remediación, no simulación”, “Son 60 camas, NO 14, Hospital de especialidades, NO hospital regional”, “Queremos un hospital de tercer nivel”, Hoy primera piedra, cuándo la primer consulta?”.

Organizaciones piden un Hospital de Especialidades, no Regional, y con las 60 camas que ofreció originalmente la Presidenta Sheinbaum

Presentes los que se fueron

Elda les recordó a los funcionarios presentes que en doce años varios de sus compañeros de lucha murieron, tumores, cáncer, derivados de los metales pesados en sus cuerpos, el agua contaminada y sin la atención médica ni diagnósticos adecuados.

“Martha Patricia Velarde, Ramón Miranda, Norberto Bustamante, Carla Duarte, Apolonio y muchas personas que ya se nos adelantaron en el Río Sonora y Bacanuchi”, nombró Elda.

Y para quienes desconfían de su lucha en busca de salud, agua limpia y remediación del daño, o que creen que después de doce años, esto ya pasó, aquí mismo les reveló su propio caso: Un tumor en la cabeza, ya sin un riñón y otro dañado, además de múltiples complicaciones.

“Aquí deberían estar, enojadas y con justa razón, las personas que han sido abandonadas por el sistema de salud en el Río Sonora, las familias de quienes han fallecido con análisis de metales pesados en mano, demostrando que tenían contaminantes en su sangre.

“Deberían estar las personas a las que se les prometió intervención inmediata y urgente por los niveles de metales en sus cuerpos… no lo están y abrir esa puerta sigue siendo una deuda pendiente (del Estado) para con los que estamos en este proceso”, lamentó Elda.

En el documento que leyó, expone el recelo de la gente de que el Estado no les dé la certeza de que ahora sí terminarán el hospital o la incertidumbre de que no hagan público el nuevo convenio con Grupo México, que les permitiría saber si realmente está comprometido a remediar el daño.

Pidieron mayores detalles de la obra: ¿cómo es que será un hospital con 14 camas y beneficiará a 64 mil 969 personas? 

“Queremos dejar claro que con esta primera fase, el hospital no tendrá capacidad para atender a las más de 60 mil personas que se busca sean beneficiadas”, destacó, “es necesario saber cuándo y cómo se completará esta obra en toda su capacidad”.

Faltaron detalles de quién será el constructor y más detalles de la obra.

Vestigios de la primera construcción que será demolida.

Un hospital de segunda piedra

Para los habitantes del Río Sonora, la colocación de una “segunda piedra” de una segunda promesa de hospital, no es garantía de que tenga el equipo necesario, las especialidades prometidas y que les dé servicio algún día.

“La primera piedra fue colocada en 2015, un año después del derrame ocasionado por Grupo México en nuestros amados ríos Sonora y Bacanuchi, ese proyecto nunca se completó, fue el monumento a la impunidad que hoy sigue de pie… Hoy se coloca, por segunda vez, la primera piedra de un hospital que representa una deuda enorme para las comunidades del Río Sonora”.

Lo anuncian como un Hospital Comunitario de la Región del Río Sonora que en abril del 2027 terminarán una primera etapa con un costo estimado de 597.6 millones de pesos y que el gobernador Alfonso Durazo asegura que ya lo tienen disponible.

”Ya está depositado todo el recursos para la construcción de principio a fin, el hospital, ya no vamos a tener que andar en ventanilla para que no se nos quede atorado como sucedió en el primer intento, que con todo respeto…lamentablemente fue una farsa”, dijo Durazo.

Alejandro Svarch, director general de IMSS Bienestar, dijo que este hospital tendrá las especialidades de Toxicología, Rayos x, Ultrasonografía, Tocología, Hemodiálisis, Pediatría, Cirugías, Urgencias. 

Esta obra se construye en un terreno de 10 mil 177 metros cuadrados, justo en el terreno del al lado del primer hospital que se empezó a construir en 2015 y que por doce años, para la gente de la región fue un monumento a la Impunidad de Grupo México.

Los afectados precisan que no pretenden minimizar la construcción de un nuevo hospital, pero desconfían, porque el primero no se concretó.

“La burra no era arisca, sino que la hicieron”, señaló Elda.

Ahora que ya pusieron la segunda “primera piedra”, el gobierno empezó a derrumbar el otro inmueble. 

Lo que ha indignado a la gente, pues entre los escombros de lo que ya derribaron, encontraron que sólo era un cascarón con paredes de plafón en el interior y por fuera de poliestireno con una delgadísima capa de cemento. 

“No semos iguales”: Durazo

Del mensaje de los afectados, el gobernador Durazo aprovechó para hacer política con el golpe de realidad que les dio Elda con eso de que era una segunda piedra de un hospital que no se construyó.

“Como decía Elda, que ya es la segunda piedra que ponemos, nada más quiero decirle algo, como dicen en mi pueblo: ‘No semos iguales’, aquí vamos a poner la segunda piedra y vamos a estar pendientes hasta entregar un hospital”.

“Pero además,además, dejó en prenda mi compromiso, respaldado con la palabra del secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.., vamos a inaugurar ese hospital en abril del próximo año, antes de que concluya mi gobierno”, arengó y los asistentes, en su mayoría funcionarios públicos, le aplaudieron.

En casi 20 minutos de discurso, Durazo se mostró eufórico, broma, tras broma, repartió agradecimientos a diestra y siniestra y pidió aplausos individuales para una docena de funcionarios públicos que mencionó, empezando por la presidenta Claudia Sheinbaum.

“Ya saben que la brevedad no se me da”,“No quiero politizar el tema, pero…”, nosotros hemos aprendido en el Movimiento…y sin ánimo de politizar, que amor con amor se paga”, “yo les pido que me acompañen a mandar un aplauso a…”, y así, aplausos hasta a la Oposición.

Durazo estaba eufórico porque puso una segunda “primera piedra” de un hospital que Grupo México se negó a concluir.

“La verdad es que este caso estaba destinado a que se le diera carpetazo”.

“Fue la voluntad de la presidenta Claudia Sheinbaum y la insistencia de las comunidades y sus representantes sociales, lo que permitió mantener activa la demanda”, dijo Durazo.

Y Durazo cerró politizando el tema, atribuyó a la presidenta, el logro de colocar una segunda “primera piedra” del hospital, una respuesta que dijo la gente del río esperó doce años sin recibirla. Es decir que esa respuesta no llegó ni en los cuatro años de Enrique Peña Nieto y los seis de Andrés Manuel López Obrador.

“Yo qué les pido, si en esta experiencia, es cierto a ustedes les llevó catorce años, doce años, bueno, nada más que no me carguen a mí toda la cuenta, yo llegué al gobierno en 2021, no le carguemos toda la cuenta a nuestra presidenta, ella llegó apenas en, el 2024, tiene dos años y en dos años construyó la respuesta que ustedes esperaron por doce años, sin recibirla”, clamó Durazo.

El 6 de agosto del 2014, el segundo año del expresidente Peña Nieto, enormes manchas de color cobrizo, naranja aparecieron en el río Sonora, no se informó, la gente se bañó, consumió el agua del río, regó sus cultivos, consumió metales pesados. Enfermó, en doce años han ido muriendo poco a poco, sin atención médica adecuada, sin conocer que tan contaminado está el río que le da vida a sus pueblos, desde Cananea hasta Ures, hasta Hermosillo.

Luego se informó oficialmente que la mina Buenavista del Cobre filial de Grupo México, propiedad del empresario Germán Larrea, derramó 40 mil litros de desechos tóxicos al reventar una de sus presas de jale. Fue el inicio de lo que en su momento se llamó el desastre ambiental más grande en la historia mundial.

Hoy a doce años es una tragedia ambiental y, peor aún, de salud. Según las cifras oficiales al menos 300 personas fueron diagnosticadas con metales pesados en la sangre o alguna afectación. 

En septiembre del 2014 se firmó un acuerdo público, con la presencia de Germán Larrea, donde se comprometió a crear un fideicomiso con 2 mil millones de pesos para la remediación del daño, que incluía principalmente sanear el río, dotar de agua limpia, no contaminada a la gente, construir 39 plantas potabilizadoras, construir un hospital de especialidades para atender a los afectados y  el monitoreo continuo del río e indemnizar a los afectados, entre otras más. Nada de eso se hizo.

Durazo aseguró que así como tienen los más de 500 millones de pesos para construir el hospital del que ayer puso la primera piedra, también ya les depositaron el recurso para iniciar la remediación del daño.

“Viene la remediación, no estamos hablando de a ver si lo vamos a hacer, ya está depositado todo el recurso que requiere la remediación”, aseveró el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, justo a los doce años de la tragedia que afecta al río Sonora y la impunidad de Grupo México.

Imágenes y video: Reyna Haydeé Ramírez