Visita de SEMARNAT al Río Sonora, 12 de agosto de 2026
Hoy, 12 de agosto de 2026, recién cumplidos 12 del peor desastre ambienta minero en la historia de México, la SEMARNAT visitó Ures, Sonora para una “Reunión informativa sobre acciones de remediación”.
Los Comités de Cuenca Río Sonora estuvimos presentes, y volvimos a alzar nuestra voz, con la lectura de un pronunciamiento, porque pensamos que el anuncio de acciones de remediación es un paso necesario para responder a una demanda histórica por la justicia ambiental en esta región tan abandonada, pero, no se pueden hacer planes de remediación tomándonos como espectadores.
No lo aceptamos, ni para el sector ambiental ni para el sector salud.
La participación no es informar sobre decisiones ya adoptadas. La participación debe permitir que las personas afectadas conozcan,comprendan, cuestionen y formulen propuestas que sean integradas en los proyectos.
El reciente convenio entre el gobierno y Grupo México existe, pero sigue sin ser transparentado y el Plan de Remediación lo obtuvimos vía transparencia — incompleto. Se habla de remediar sin mostrar los documentos que lo sustentan.
De este desastre ambiental han transcurrido 12 años, 3 gobernadores, 5 titulares de Semarnat, 3 titulares de Profepa, 5 secretarías de gobernación, y casi 3 presidencias, y el Río Sonora sigue vigente como un caso de impunidad corporativa, de falta de justicia, y de carencia en mecanismos de prevención.
Compartimos nuestro PRONUNCIAMIENTO completo aquí.
Este mes se cumplieron doce años del peor desastre ambiental en la historia de la minería en México. Según declaraciones emitidas el 2024 por el Gobierno Federal, este desastre fue resultado de la “negligencia en el diseño hidrológico” de una presa operada por Grupo México. Esta presa contenía cuarenta millones de litros de sustancias tóxicas que ahora se encuentran en nuestros ríos y pozos. No siendo suficiente, en estos doce años Grupo México ha construido una presa aún más grande, está acaparando cada vez más agua, más tierra, y sigue evadiendo su responsabilidad legal y económica real por el caso río Sonora.
De este desastre ambiental han transcurrido doce años, tres gobernadores, cinco titulares de Semarnat, tres titulares de Profepa, cinco secretarías de gobernación, y casi tres presidencias. Aun así, el Río Sonora sigue vigente como un caso de impunidad corporativa, de falta de justicia, y de carencia en mecanismos de prevención.
Por la gravedad del derrame, su impacto en el medio ambiente, en el agua, y por la acumulación de los daños que seguimos cargando las poblaciones del río Sonora desde el 2014, creemos que el anuncio de las acciones de remediación es un paso necesario para responder a una demanda histórica por la justicia ambiental en esta región tan abandonada.
Sin embargo, nuestra obligación y nuestro derecho también es señalar los vacíos de información, participación y coordinación que se mantienen en este proceso, y que son necesarios corregir para construir un camino de confianza. Desde el 2021, los Comités de Cuenca Río Sonora hemos sostenido 28 espacios de diálogo con el gobierno federal. En estas reuniones el patrón es claro: Las autoridades escuchan nuestras exigencias, hacemos acuerdos, y se firman minutas. En el siguiente espacio las autoridades evitan hablar de los acuerdos previos y presentan nuevos planes que contienen menos protecciones para los pueblos. Hacemos observaciones en descontento con lo presentado, toman nota, y el ciclo se repite, cada vez con menos respuestas. Nos hemos encontrado en un callejón sin salida.
Es necesario reconocer que no se pueden hacer planes de remediación tomándonos como espectadores. No lo aceptamos, ni para el sector ambiental ni para el sector salud. La participación no es informar sobre decisiones ya adoptadas. La participación debe permitir que las personas afectadas conozcan, comprendan, cuestionen y formulen propuestas que sean integradas en los proyectos.
No somos y nunca hemos sido pueblos sin conocimiento. Este desastre nos obligó a informarnos y a construir alianzas. En nuestro camino hay asesores con estudios avanzados en temas sociales, de agua, de salud, tecnológicos y de sustentabilidad. Nosotros hemos leído cada dictamen, solicitud de transparencia y sentencia de juzgado. Estamos los mismos quienes hemos denunciado en cada instancia posible el abandono del caso río Sonora en la política ambiental de México. Somos expertos y expertas en levantar la voz y en conocer nuestro río, porque lo habitamos y lo estudiamos. Aun así esta dinámica de participación a medias continúa. El gobierno no ha sabido entender que debemos participar, y prueba de ello es hablar de una remediación cuyo programa no ha sido
entregado a las comunidades ni consensuado con nosotras y nosotros.
El Plan de Remediación Ambiental no ha sido compartido con las comunidades, lo obtuvimos vía transparencia y se encuentra incompleto. En la reunión del 20 de mayo de 2025, encabezada por la Secretaria de Medio Ambiente Alicia Bárcena, se adoptaron compromisos concretos, incluyendo la restauración integral de la cuenca y la publicación del plan en el Diario Oficial de la Federación. Esos compromisos no han tenido continuidad y por lo tanto, no existe un plan con validez oficial ni compromiso más allá de los funcionarios en turno. No queremos volver a empezar de cero cada cambio de personal.
Ante este callejón sin salida, a doce años de un derrame que nos demostró que Grupo México tiene la capacidad de decidir sobre nuestro río y medio ambiente. Estando a doce años en un panorama sin participación clara y efectiva en el proceso futuro de remediación, tenemos que preguntarnos: ¿Quién decide sobre nuestro territorio?
Para que la participación de las comunidades sea real e informada pedimos energicamente que:
- Que la Semarnat instruya a la Comisión Nacional del Agua a entregar a las comunidades y a los Comités de Cuenca los anexos técnicos y documentos que sustentan las decisiones adoptadas en relación a la construcción y operación de plantas potabilizadoras en la región. De igual manera, pedimos rectificar la decisión actual de construir sólo 16 plantas potabilizadoras. Existen elementos suficientes para disputar esta decisión.
- Que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales formalice el compromiso realizado en mayo de 2025 sobre entregar un Programa Integral de Remediación y Restauración en el río Sonora, así como la publicación en el Diario Oficial de la Federación del plan integral. Sin ese documento, no hay forma de exigir cumplimiento.
- Pedimos a la representante de Gobernación que su oficina de una respuesta firme: existe o no existe un convenio con la empresa. El 19 de febrero la Presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que este convenio existe, e instruyó ques sea transparentado. Al no tener respuesta y solicitarlo por la vía legal, el gobierno respondió que el convenio no existe. Es grave que nos enteremos de los acuerdos con la empresa a través de los medios de comunicación y no por las autoridades responsables. Desde entonces, nadie nos ha informado nada más. Eso no es diálogo. Eso es opacidad. Queremos ver ese convenio.
- Que se establezca un mecanismo real de coordinación entre autoridades, con responsables claramente definidos y con validez jurídica que trascienda este sexenio. La coordinación no puede depender de la buena voluntad de los funcionarios en turno.
- La conformación de mesas de trabajo para dialogar y construir participación efectiva sobre los planes de remediación y reparación integral. Mesas de trabajo con planes reales, no con promesas.
De los doce años del derrame, nuestros pueblos le han otorgado ocho años de espera a este proyecto de nación que ustedes representan. Lo que hemos recibido es una falta de coordinación institucional que nos envía de una oficina a otra sin que nadie tenga capacidad de delinear acciones claras. Profepa, Conagua, IMSS-Bienestar, Segob, Secretaría de Salud, Gobierno de Sonora, Cenaprece, Imta, Inecc. Todas participan, ninguna ha asumido verdadera responsabilidad para mitigar los daños. Pedimos orden dentro de los planes, y justicia para el río Sonora, nada más.
Reconocemos su presencia en este territorio tan afectado, pero necesitamos que esta visita sea el inicio de un trabajo y diálogo real, no solo un acto simbólico.
El Río Sonora puede convertirse en el ejemplo de cómo debe responder el Estado mexicano ante una emergencia ambiental de esta magnitud. Para llegar ahí necesitamos transparencia, coordinación real y participación real de las comunidades.
Su visita nos encuentra con poca esperanza, con el oído inquieto de escuchar anuncios de un mejor futuro, pero sin ver que nuestras vidas mejoren. No obstante, nos encontramos con fuerza de sobra para seguir cuestionando lo que nos parece injusto, y con la apertura para construir diálogos que se traduzcan en territorios limpios de contaminación, negligencia y reglas claras para la no repetición.
¡Justicia, reparación y no repetición!
Comités de Cuenca Río Sonora

Imágenes: Comités de Cuenda del Río Sonora






